El juicio de Isabel Carrasco, visto para sentencia

El juicio de Isabel Carrasco queda visto para sentencia. El juicio ha necesitado 15 sesiones para presentar toda la información sobre el asesinato de Isabel Carrasco, la presidenta de la diputación de León, y demostrar la responsabilidad de las tres encausadas. Ahora, el jurado debe deliberar y establecer una sentencia para las tres.

Montserrat González, su hija Triana Martínez y Raquel Gago, la policía amiga de Triana, se enfrentan a 23 años de prisión. Eso es lo que pide la fiscalía para Montserrat , autora confesa del crimen, y también para su hija y la amiga de esta por considerarlas “cómplices necesarias” para llevar a cabo el crimen.

El juicio ha tenido un guión enrevesado, propio de una historia de ficción. Un abogado que desaparece, Fermín Guerrero, letrado de Raquel Gago; un posible falso testimonio del policía jubilado,Pedro Mielgo, que ayudó a la detención de Montserrat; y un crimen que asume la principal acusada fruto del odio y el rencor de Carrasco sobre su hija por, según ellas, no atender sus deseos sexuales.

La única baza con la que la defensa de las acusadas ha podido jugar, ha sido la de los trastornos mentales de ambas. El informe forense oficial sostiene que Montserrat fue consciente de sus actos, que no sufre ningún trastorno delirante. Sin embargo, un perito de la defensa, el psiquiatra Javier Ladrón de Guevara, afirma que padece un trastorno de ideas delirantes persistente. Que «entiende, pero no acepta la maldad moral de matar», porque ella considera que ha realizado «un acto de justicia».

Respecto a las otras dos acusadas, el informe de Triana señala que es una persona “inteligente y tiene un elevado concepto de sí misma”, mientras que el psiquiatra de la defensa alega que sufre “dependencia no moral de la madre”.

Sobre Raquel Gago, el informe recoge que es una persona «fría», que controla sus emociones y conducta en general» y que «quiso retrasar la realidad pero lo hizo conscientemente».

Raquel Gago es una de las incógnitas de este juicio. El arma se encontró dentro del bolso que se halló en su coche y estuvo allí durante 30 horas. Es la única prueba que la señala como sospechosa. Pero aún así ella sostiene que es inocente.

Ahora, tan solo queda esperar y podremos cerrar el caso de Isabel Carrasco, un crimen de venganza ¿pasional?.