Al día #En140 segundos, 8 de febrero de 2016

Para presidir un gobierno del cambio hay que apostar por medidas que den un giro a la actual política. Y eso se recoge en el Programa de Gobierno que ya obra en poder de los posibles socios de Pedro Sánchez.  El documento, dividido en siete capítulos, aborda un programa-base sin líneas rojas para la negociación.

Contempla destacadamente una reforma de la Constitución que de con una solución al ‘problema catalán’.

Las 53 páginas se resumen en tres grandes líneas de actuación: eliminar los recortes de los presupuestos para que el sector público -tal y como ocurrió en los Estados Unidos- sean el motor de la economía; devolver a la ciudadanía derechos perdidos en la legislatura ‘popular’ y recuperar la confianza en los políticos luchando contra la corrupción y el fraude.

 

Aumentar la capacidad de maniobra del Gobierno en materia económica

En este sentido, el documento se plantea levantar el pie del acelerador de los recortes. Y para ello propone renegociar con Bruselas el espinoso tema del déficit público: es decir, vadear los 9.000 millones de euros extra pedidos para este año y alejar el horizonte del 1% hasta el 2019.

En paralelo, plantea aumentar los ingresos, y en este capítulo, cita dos medidas: un ambicioso plan de lucha contra el fraude fiscal, y reajustar el IRPF para que contribuya más al mantenimiento del Estado quien más posee.

Cuatro años de gobierno del PP, según los redactores del Plan, requieren la devolución de derechos perdidos y dentro de ellos, hacen especial mención a la derogación de la Reforma Laboral y a la redacción de un nuevo Estatuto de Trabajadores de acuerdo con los agentes sociales.  Dos elementos que reclaman las formaciones emergentes, aunque con diferentes soluciones.

Fin de los recortes en materias sensibles, aumento de ingresos y nuevas herramientas laborales con el objetivo de reducir a la mitad el desempleo en dos años.

Recuperar derechos

Pero no solo con la economía se constituye el Gobierno y por ello, en el capítulo de los derechos sociales, el documento contempla una revitalización de la Ley de Dependencia, medidas para evitar la sangría de los desahucios -como la eliminación de la cláusula suelo-, una nueva ley de lucha contra la Violencia de Género, y en otro ámbito una reforma del Sistema Electoral y de la ley de partidos,  entre otras de las más de trescientas medidas contempladas.

De momento, el planteamiento parece contentar a todos menos al PP que, aunque está previsto que Rajoy  se reúna con Sánchez el miércoles, sigue insistiendo en que votará No a la investidura. Ciudadanos, Izquierda Unida y Compromis ya trabajan con el documento.

A Podemos no parece disgustarle la propuesta. Desde la formación morada se asegura, con el habitual desparpajo, que pareciera un documento inspirado en su programa electoral, y aunque mantienen el veto a hablar con los socialistas mientras estos negocien con Ciudadanos, y siguen negándose a acordar los contenidos programáticos con el PSOE, al mismo tiempo, siguen insistiendo en formar un gobierno de coalición con ellos.

Entre tanto, los mercados presionan a su manera para lograr la estabilidad. Y lo hacen provocando una subida de la prima de riesgo de España en 8 puntos.