Al Día en 140 – 5 de febrero

Las incógnitas comienzan a despejarse en el proceso de diálogo que ha abierto Pedro Sánchez tras la reunión mantenida con el líder de Podemos, Pablo Iglesias.

Aunque en política «decir para siempre es decir hasta mañana». Así después de hora y media de conversación ha quedado claro que la formación morada va a votar No en la investidura si Sánchez pacta con Ciudadanos. Un planteamiento considerado por el candidato a presidente como un pacto en exclusiva y excluyente que no acepta, porque lo que intenta es aglutinar una mayoría que permita desalojar a Rajoy de la Moncloa.

En este sentido, el líder socialista ha subrayado que espera que Iglesias reconsidera su posición, porque el único que gana con él es Mariano Rajoy.

Todavía puede ocurrir de todo.

Ahora bien, de no cambiar su posición Iglesias, estaremos abocados a elecciones una vez transcurrida la sesión de investidura, ya que los noes de Podemos y PP suman más que los síes que pudiera obtener Sánchez con el resto de las fuerzas llamadas al diálogo.

Aunque a día de hoy, ni Iglesias ni su partido quieren asumir ser los responsables de romper el diálogo pero  han manifestado insistentemente exigencias y vetos iniciales que hacen muy difícil un acuerdo.

Entre tanto, Sánchez continua con el camino trazado: sumar y buscar el máximo consenso posible con todos, a derecha e izquierda.

Sánchez se ha tomado muy en serio el ser designado por el rey como candidato -lo ha dicho él mismo durante su comparecencia-, tanto, que llamará a Rajoy para reunirse con él en el Congreso, como al resto de representantes.El objeto, conseguir una postura común para llevar como país en la próxima cumbre de jefes de estado y gobierno europeos

Y volviendo al encuentro mantenido en el Congreso entre Sánchez e Iglesias, pronto comprobaremos si las intenciones de diálogo de Podemos son reales.  Será cuando se vote en Junta de Portavoces si la sesión de investidura debe ser el 22 de febrero, tal y como ha pedido el PP.

Veremos.