Al día en 140 segundos: 4 de febrero de 2016

La aritmética parlamentaria ha dibujado claramente dos escenarios de cara a la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno. De un lado la practicamente imposible acción de PP y Ciudadanos para ‘permitir’ un gobierno de Pedro Sánchez, estrategia animada por Rivera. Los protagonistas han mostrado hoy sus primeras cartas. Sánchez y Rivera tras mantener un encuentro, y Rajoy en la reunión celebrada con sus diputados.

Por empezar por este último, el PP descarta cualquier opción que no sea la de presidir el gobierno. Desde esta posición Rajoy anuncia que su partido se encasilla en la opción de votar NO a Sánchez y se aleja de la mesa de negociación.

Quienes en cambio se ponen manos a la obra son los otros dos partidos, PSOE y Ciudadanos, que en 24 horas se disponen a comenzar a unificar sobre el papel aquello que les une en torno a cinco ejes básicos: políticas sociales y desempleo, regeneración democrática, reforma constitucional, política exterior y Economía

Para llegar a este punto, Rivera y Ciudadanos solo han introducido una variable en su discurso: ha cambiado el «permitiré el gobierno del partido más votado» por el de la negociación con el candidato designado con el rey.

Y mantiene, como en Andalucía que el acuerdo vaya más allá de la investidura.» No es solo aritmética para una investidura.Ciudadanos no se plantea llegar a ningún tipo de acuerdo, ni por activa ni por pasiva, en el que no haya un calendario de reformas y una comisión de seguimiento”, afirmó el presidente de Ciudadanos tras su encuentro con Pedro Sánchez.

Rivera, además, se reserva el derecho a abrir una negociación en paralelo con el PP para tratar otros asuntos de Estado, como el de coordinar una respuesta común al reto independentista catalán. Una negociación a la que también emplaza a sumarse al PSOE. Y para la que sigue poniendo un veto: la presencia de Podemos.

A distancia de esta opción, Sánchez, en cambio, prefiere ser investido con el apoyo o la abstención de Podemos antes que con la del PP, con quien va a hablar pero no a sentarse a negociar. Para el candidato socialista,  Mariano Rajoy «necesita pasar a la oposición para regenerarse y volver a ser una alternativa de derechas».

Consciente de que el partido no ha hecho nada más que comenzar y de que faltan días y sesiones de trabajo para la consecución de un acuerdo de investidura, el candidato a presidente, Pedro Sánchez, no quiere quemar sus naves antes de tiempo y ha vuelto a repetir; «Hemos hablado de lo que nos une y no de sillones».

Alusiones a Pablo Iglesias y Podemos, formación que hasta ahora solo insiste en firmar un acuerdo con el PSOE para ocupar carteras en un gobierno presidido por Pedro Sánchez. Pero la negociación con Iglesias aún no ha comenzado a pesar de las prisas que agitan a la formación morada que, tiene un ojo puesto en Sánchez y otro en las elecciones, y más con los datos del CIS recién conocidos.