Al día, resumen de la semana #En140segundos

Acabamos la semana y seguimos sin gobierno. No pudo ser a la primera, y el rey intentará encontrar el candidato a presidente en una segunda ronda. Entre tanto, los partidos políticos siguen inundando los telediarios de declaraciones, de contactos y de llamadas telefónicas entre sí, pero, de momento, nada de reuniones para rubricar un acuerdo que ponga fin a la inestabilidad política.

Una atonía que también afecta al Parlamento. A pesar de haber anunciado una multitud de iniciativas y reformas para debatir en la cámara, como las treinta de carácter social registradas por el PSOE, la Mesa del Congreso, el órgano de gobierno del Parlamento, no ha puesto todavía fecha para que sus señorías las aprueben o rechacen.

Donde no paran es en los juzgados. Se ha puesto en marcha una nueva operación anticorrupción en Valencia. Hay más de veinte detenidos, entre empresarios y políticos del PP, entre ellos el ex presidente de la Diputación, Alfonso Rus.

Fuera de nuestras fronteras, Europa se ahoga en la crisis migratoria. Ahora Bruselas apunta directamente a Grecia y amenaza con expulsar a este país del espacio Schengen, es decír, de la zona de libre circulación de fronteras o con quitarle esa competencia.

Según la UE, los griegos no están cumpliendo con su deber de controlar las fronteras. Les ha dado un plazo de tres meses para solucionar el problema.

El gobierno griego, desbordado por el número de inmigrantes que cada día llegan a su suelo, argumenta que no está dispuesto a crear campos de refugiados mientras efectúa los controles y asegura que un representante belga le había pedido que “haga retroceder a los refugiados e inmigrantes al mar aunque se ahoguen”.

El otro foco de atención, que se prolongará en la semana que empieza, es la reforma constitucional en Francia que comienza su debate en el parlamento.

Francia cambia la seguridad por la libertad y debatirá si quita la nacionalidad a quienes cometan o ayuden a cometer atentados terroristas. Asimismo, los condenados por terrorismo también perderán el derecho al voto o a ser elegidos.

La otra gran reforma otorga poderes excepcionales al gobierno y a la policía para combatir a los terroristas una vez declarado el estado de emergencia. Por ejemplo, la policía podría arrestar, registrar o asignar residencia a ciudadanos sin una orden judicial previa.

Un debate del que le daremos cumplida información desde Irispress y que divide a la sociedad francesa y ha provocado la dimisión de la ministra Christiane Taubira.