Bruselas amenaza a Volkswagen con 30.000 euros de multa por cada motor mannipulado

Después del escándalo de Volkswagen, la Unión Europea responde a las duras presiones por la falta de respuesta.

La institución lanza un paquete de medidas en el que se incluyen multas de hasta 30.000 a los fabricantes por cada motor manipulado.

La Comisión Europea ha recordado que tan solo es la encargada de establecer el marco regulatorio pero deben ser las autoridades de cada país las que velen por el cumplimiento.

El principal problema es que las empresas que realizan esos controles son entidades de los propios fabricantes de los vehículos, por lo que podría dar lugar a tramas de corrupción difíciles de controlar.

Por ello, este nuevo paquete de medidas establece mayores controles. Las empresas encargadas de dichos controles serán auditadas de forma regular e independiente. Y habrá además un ‘peer review’, es decir, que aunque un país no vetará la salida al mercado, podrían hacerlo otros expertos nacionales que no tengan clara su fiabilidad. Las inspecciones serán llevadas a cabo por técnicos del país y de otros países, además de entendidos en la materia de la Comisión Europea.

Para aquellos vehículos que ya están en circulación, la Comisión Europea cree que también deberían someterse a controles. Además entre sus medidas, Bruselas incluye una cláusula en la que se podrán suspender o retirar determinados servicios que se estén ofreciendo mal o no sean demasiado permisivos con las normas.

 

 

En cuanto a las sanciones, el importe se establecerá en función de la gravedad del incumplimiento cometido.