Irisblack: Los sucesos #En140segundos

Quería entrar en un club de alterne sin pagar

El Tribunal Supremo ha confirmado la suspensión de cinco días a J.A. Nava Cano, sargento de la Guardia civil, por actuar contra la dignidad del cuerpo al intentar entrar sin pagar en un club de alterne junto con otros dos agentes del CNI.

Según el expediente disciplinario, Nava Cano acudió acompañado de otros agentes que se negaron a pagar la entrada, lo que ocasionó un incidente con el portero.

A pesar de que la dueña del club obligó al portero a pedir disculpas por tratar así a los clientes, Nava en estado de embriagez, mostró su placa y le dijo al empleado que le iba a llevar preso. Tras amenazarle con el cierre del local, la dueña, les invitó a entrar y tomar una copa gratis.

Una vez dentro, el sargento dijo: «esta gente se va enterar. Vamos a estar toda la noche bebiendo gratis y a montar la fiesta aquí» , por lo que la mujer optó finalmente por llamar al cuartelillo.

Los hechos terminaron con un expediente disciplinario, pero no se cursó denuncia alguna contra el mando ante la Fiscalía o el juez.

Unos quieren entrar y otros salir

Una denuncia presentada el 7 de enero en Madrid aseguraba que varias monjas del convento de clausura de las Mercedarias de Santiago de Compostela querían abandonar la institución pero que no las dejaban hacerlo.

La Brigada de Extranjería y Fronteras se puso en contacto con el Juzgado número 1 de Santiago. La jueza, envió una comisión judicial al convento, que solicitó una entrevista con cinco monjas, todas ellas originarias de la India.

Al parecer,tres de ellas manifestaron su deseo de abandonar el convento, pero su superiora las había amenazado con la deportación a su país de origen,pese a que sus papeles estaban en regla.

A pesar de estas circunstancias no existe ninguna denuncia directa por parte de las tres hermanas retenidas,y la investigación se centrará en si las mujeres podían acceder o no  a su documentación personal, y si ha existido alguna coacción para impedirles abandonar la clausura.

La policía trata de aclarar si estaban retenidas contra su voluntad, y también si las otras dos religiosas que han negado su intención de querer abandonar el convento, fueron igualmente coaccionadas.

Las mujeres se encuentran ahora en una casa de acogida , bajo tutela judicial.

Estaremos atentos para ver como concluyen estos dos casos, pero además, hoy la actualidad de la crónica negra tiene grandes novedas: