Al día, #En140segundos – 26 de enero

Nada, que no, que hasta mediados de febrero no veremos a los políticos debatiendo en el Congreso. Ha pasado un mes largo desde las elecciones, pero parece que sus señorías se lo están tomando con calma y que ganas, lo que se dice ganas de arremangarse y ponerse manos a la obra no hay muchas…. (Total rajoy al presidente de cataluña de que tengo la agenda bastante libre)

El caso es que más allá de los mensajitos por el twitter, llamadas de teléfono y alguna cena en un restaurante para debatir entre plato y plato, lo que más abunda son las declaraciones de intenciones, donde por cierto, lo que más se escucha es la palabra NO (totales de No voy a gobernar con, yo quiero ser vice, yo no apoyare un gobierno, no estoy en condiciones de formar gobierno)

Pero una reunión de esas con varios interlocutores con lápiz y papel en mano, sentados en una mesa dispuestos a pasarse horas acordando o desacordando lo que se puede o no se debe hacer no se ha producido ninguna.

Incluso ese frenesí por registrar iniciativas para que el Parlamento, con o sin gobierno, echase a andar, se ha parado en seco y hasta mediados de febrero no está previsto que arranque la Legislatura.

La Mesa, el órgano de gobierno del Congreso de los Diputados, se ha limitado en la reunión mantenida hoy, la que parecía iba a ser el arranque del curso, a asuntos de trámite, pero nada de poner fecha para debatir las anunciadas iniciativas como, por ejemplo, reformar el estatuto de los trabajadores.

Y no es cuestión de que los políticos estén mas o menos llamados por la senda del trabajo. Seguro que es una cuestión de cálculo…. de cálculo de escaños, que ha pasado un mes y las encuestas van y dicen que si se celebraran elecciones ahora habría otros resultados.

Y ¿quiénes ganarían? Pues curiosamente aquellos llamados a sentarse en la Moncloa: Rajoy o Sánchez.  Y claro en ese escenario de futuro, ¿quién tiene prisa por formar gobierno?

Los que no paran son los jueces, que han metido el turbo y no están dispuestos a echar el freno a los corruptos. Valencia, una vez más el epicentro del terremoto político. Hasta 24 detenidos, incluido el ex presidente de la diputación de Valencia Alfonso Rus y 33 registros domiciliarios y el propio ayuntamiento de la capital.

Y todos del PP. Las causas, las habituales, una presunta trama de políticos que utuilizaban sus despachos públicos para obtener comisiones a cambio de contratos fraudulentos.

Ya ven, no tendremos gobierno, pero el país sigue funcionando.