Frente al hipo, nada mejor que ladrarlo para que se espante

Se llama ‘Buck’, tiene ocho semanas y acaba de descubrir lo que es el hipo. Y no se la ha ocurrido otra cosa que enfadarse y ladrarlo para que se vaya. Aún así, el hipo puede representar un problema para las mascotas y para evitar que lo vuelva a padecer, allá van unos consejos:

Tratad de que no tome agua demasiado rápido, que no esté mucho tiempo al frío, que no pasen estrés o miedo, aunque también se puede deber a un desorden estomacal. Si se le repite, es conveniente acudir al veterinario.