Las autoridades inevestigan la identidad del atacante abatido en una comisaría de París

Las autoridades francesas están trabajando para determinar cuál es la identidad real del hombre que este jueves trató de atacar una comisaría con un hacha de carnicero antes de ser abatido a tiros por los agentes, ya que está fichado con un nombre pero en la nota manuscrita que llevaba consigo reivindicando el ataque daba otro distinto.

Una vez comprobado mediante un robot de los artificieros que lo que parecía ser un artefacto explosivo del que se veían salir cables era falso, el registro del cuerpo permitió a los investigadores localizar una nota manuscrita, en la que había dibujada de forma tosca el símbolo de Estado Islámico y en la que el hombre juraba lealtad al líder de la organización terrorista, Abú Bakr al Baghdadi.

Según ‘Le Monde’, el texto comienza en francés y en él el hombre se identifica como “Tarek B.” y dice ser natural de la ciudad de “Túnez”, para a continuación pasar a escribir en árabe jurando lealtad a Al Baghdadi y explicando que el ataque es una respuesta a los bombardeos en Siria.

Sin embargo, al cotejar sus huellas dactilares con los archivos el resultado arrojó una identidad que no se correspondía. Sus huellas eran las de Sallah Alí, un hombre detenido en 2013 por un robo en el sur de Francia y que era objeto de una orden de abandonar el país. Alí, según los datos que ofreció entonces a la Policía, dijo que había nacido en 1995 en Casablanca, en Marruecos.

El fiscal de París, François Molins, ha reconocido este viernes que  la clave está en “determinar quién es”, aunque sí ha incidido en que se trata de “un individuo aislado”.

En declaraciones a France Inter, Molins ha expresado sus dudas de que “la identidad que dio fuera la buena” puesto que no es la que tenían de él las autoridades francesas. El papel manuscrito que dejó “contradice esta identidad”, ha reconocido el fiscal.

Por ello, Molins ha subrayado que “habrá que trabajar en el teléfono que se le ha encontrado, con una tarjeta alemana”. Según ‘Le Monde’, en el móvil los investigadores han encontrado aplicaciones en árabe y SMS enviados desde Alemania.

La investigación del suceso, que se produjo justo en el primer aniversario del atentado contra el semanario ‘Charlie Hebdo’, está a cargo de la Sección Antiterrorista de la Brigada Criminal y la Dirección General de Seguridad Interior (DGSI) por “tentativa de asesinato de personas depositarias de la autoridad pública en relación con una empresa terrorista”.