El número de bebés nacidos con síndrome de abstinencia se multiplica por cinco en EE UU

Aumenta alarmantemente el número de recién nacidos con síndrome de abstinencia de EE UU. 27 de cada 1.000 recién nacidos presentaban una dependencia física de los narcóticos en 2013 (último año que refleja la estadística), frente a los 4 de cada 1.000 registrados en 2004. Una investigación realizada por la la BBC desvela que sólo en 2013 se registraron 27.000 casos de bebés adictos a la droga porque su madre era consumidora habitual de sustancias sicotrópicas.

Según revela la investigación, en diez años el número de bebés que han necesitado ser tratados con morfina tras su nacimiento ha pasado del 49% en 2004 al 72% en 2013. Entre el 60% y el 80% de los recién nacidos sufrieron el síndrome de abstinencia al ser separado de sus madres.

Las causas del Síndrome de Abstinencia Neonatal son: la ausencia de opiáceos naturales como la heroína, sintéticos como la metadona o analgésicos recetados.

La abstinencia neonatal genera en el bebé temblores continuos, lloros prolongados, diarrea severa y estornudos. Además, suelen rechazar la comida porque se ahogan con ella o por el contrario comen compulsivamente. Muchos de ellos llegan a este mundo bajos de peso.

La doctora Loretta Finnegan, médica especialista en adicción prenatal, apunta que la abstinencia neonatal ha aumentado dramáticamente “en 2009, nacieron casi cinco veces más bebés con abstinencia que en 2000”. La doctora además apunta que “los casos siguen en aumento”.

Los síntomas varían según la droga que tomaba la madre

Dependiendo de la droga que la madre haya consumido durante el embarazo el bebé tendrá unos síntomas u otros. Si la madre ha consumido heroína, la abstinencia llegará en las primeras 24 horas y requerirá una dosis entre cada 4 a 6 horas. Sin embargo, la metadona se manifiesta más tarde.

La mayor parte de los casos se tratan con morfina. La principal preocupación de los médicos es estabilizar cuanto antes al bebé que ha sido expuesto a los opiáceos. Poco a poco se le irá bajando la medicación bajo supervisión médica.

No obstante los expertos apuntan que la abstinencia no mata a los bebés, es tratable y no deberían morir. Estos bebés no son adictos como tal ya que la adicción se define por cuatro variables: dependencia física y psicológica, tolerancia y compulsión por encontrar la droga. El bebé solo presenta dependencia física.