PSOE: “Un líder legitimado” por las urnas pone el semáforo en rojo para un gobierno de derechas

Que intente gobernar la lista más votada en primer lugar, pero un no rotundo a abstenerse o votar a favor de un gobierno presidido por el PP. Eso, y el cierre de filas en torno al discurso de  Pedro Sánchez, quien desde la noche electoral indicó que el 20-D ha supuesto un triunfo en número de votos de la izquierda. “Huele a cambio”, subrayó tras el recuento. Un Pedro Sánchez, dispuesto a liderar la oposición y el partido, ya que ha anunciado su intención de presentarse a la reelección en un futuro congreso.

Los socialistas, que han obtenido 90 diputados a falta del recuento del voto del exterior, han analizado los resultados electorales en la reunión de la Comisión Ejecutiva Federal celebrada apenas doce horas después de haberse cerrado el escrutinio, se han felicitado de que tras una de las campañas “más duras” que han tenido que soportar en la historia, los ciudadanos siguen confiando como primera opción dentro de la izquierda de la alternativa que representa este partido.

Asumiendo este papel de oposición, el PSOE  entiende que le corresponde al PP tratar de formar gobierno y que no contará con la colaboración “activa o pasiva” de los socialistas. “El PSOE actuará con prudencia y responsabilidad y es el PP el que debe intentar formar gobierno; pero el PSOE va a votar “no al PP ni a la investidura de Mariano Rajoy”, afirmó César Luena, secretario de Organización al termino de la reunión.

En ese terreno de la calma, el PSOE no avanza ficha en el sentido de si va a tratar de formar una mayoría alternativa para presidir un gobierno en el país.