Pekín, semiparalizada tras la alerta roja por contaminación

Pekín vive su primer día en alerta roja por la elevada contaminación. Las medidas adoptadas implican que la mitad de los automóviles privados no pueden circular, se ha prohibido la circulación de camiones pesados.

Del mismo modo, se han suspendido las obras y las fábricas contaminantes han reducido o parado su producción. Aparte de la construcción los sectores más afectados son la generación de energía, la siderurgia y la producción de cemento y coque.

Las escuelas primarias y secundarias han suspendido las clases, aunque los centros siguen abiertos para los alumnos que necesiten ir si sus padres tienen que trabajar. También se ha pedido a las empresas y las instituciones oficiales que permitan horarios flexibles para sus trabajadores y algunas han dejado a los empleados que trabajen desde sus domicilios.

Este es el segundo episodio de contaminación aguda en Pekín en poco más de una semana, y aunque el anterior, que comenzó a finales de noviembre, registró cifras mucho peores de calidad del aire, las Oficina de Medio Ambiente municipal no pasó de la alerta naranja.