Tres exposiciones que exploran la magia de la comunicación

Como le gusta a la gente hablar, eso es más que sabido. Las redes sociales son un claro ejemplo de la necesidad del ser humano por comunicarse. Pero la comunicación no es solo cosa de hombres, todos los seres vivos, incluso los microscópicos, lo hacen.

Los animales se comunican de distintas maneras, cada cual con su complejidad propia de sus características físicas. Pero la capacidad de expresar los sentimientos y pensamientos es exclusiva del hombre.

Para los más pequeños la exposición Érase una vez… ¡el habla! organizada por la Obra Social La Caixa que puedes visitar en el Parque de Barbaña, en Orense hace un recorrido por la historia de la comunicación. Conocer los antepasados que comenzaron a hablar, la evolución de determinadas partes del cuerpo para hacerlo posible y también las características esenciales del lenguaje y su evolución hasta nuestros días.

La necesidad del hombre por comunicarse ha favorecido la evolución por un lado del habla y del lenguaje pero también del arte como forma de expresión. En estos términos, la forma de expresión más novedosa es el séptimo arte, que aunque entró el último en la lista, mueve a muchos apasionados por una representación tan mimética de la realidad.

Una pasión que determinó la vida de José Val del Omar, director de cine e inventor granadino. Camarada de Lorca, Zambrano o Cernuda, un iluminado de su época que descubrió y puso nombre a muchas de las técnicas del cine que hoy conocemos.

Un término que acuñó fue el de «cinemista», que aunaba la actividad alquimista con la del cineasta, es decir mística y mecánica, haciendo alusión al mundo de las máquinas. Si quieres descubrir más en Gijón te espera la exposición Val del Omar «La mecamística del cine»

Dejando el análisis a un lado, el cine ha ido creciendo gracias a visionarios que a través de la ficción acercaron la ilusión y la magia. ¡Damas y caballeros, empieza el espectáculo!

Hablamos del artista revolucionario Georges Méliès. Una exposición que ya han podido disfrutar los madrileños y que ha recibido miles de visitas. Recoge más de 400 objetos que muestran la imaginación que tenía Méliès. Actor, escritor y director de sus propias películas fue un precursor de las grandes tramoyas, las técnicas de montaje y las películas coloreadas dando lugar a un increíble cine fantástico donde todo es posible.

Para muchos, Méliès es el verdadero padre del cine. Es el caso de Scorsese que homenajea al cineasta con la película La invención de Hugo, presente en la exposición, y que cuenta la historia real del mago del cine.