Abel Caballero: “La paralización de la reforma local requiere de acción política”

El Presidente de la FEMP (Federación Española de Municipios y Provincias), Abel Caballero ha pedido “acción política desde todos los ámbitos políticos” para paralizar la entrada en vigor de la reforma local que pretende retirar gran parte de las competencias que desarrolla el Ayuntamiento programas dirigidos a la juventud o fomentar la participación de la ciudadanía. Caballero asegura que supondrá un auténtico “caos”.

El Presidente evocó que ya contaba con una  carta del Secretario de Estado donde anunciaba un aplazamiento en la aplicación de la reforma. Caballero asegura que “una ley no se paraliza por una carta del Secretario de Estado al Presidente de la FEMP. Una ley se paraliza con otra ley”, por ello ha pedido acción política.

Los Ayuntamientos, vertebradores del Estado

En una entrevista a RNE, el Presidente de la FEMP ha defendido la unidad de los municipios frente a las iniciativas secesionistas catalanas.  En este sentido, recordó su presencia en la reciente Asamblea General de la Federación de Municipios de esta región, y la presencia en la Junta de Gobierno de la FEMP de la Presidenta de la Diputación de Barcelona, CiU, y manifestó que los Alcaldes “hablamos un lenguaje muy común, y compartimos muchas cuestiones”, e incluso, “habiendo discrepancias, en la FEMP coexistimos de forma armónica.

Una eventual independencia catalana augura la salida de los munícipes de la FEMP, Caballero afirma que “es un evento que no consideramos. Es una fuga hacia adelante, que no tiene legitimidad democrática, ni cabida en la Constitución”. “No es necesaria, porque la propia FEMP ya es la visualización de que tenemos factores, planteamientos y demandas comunes en toda España. Es obvio que compartimos un país común y que los Ayuntamientos lo vertebramos”.

También ha mencionado su encuentro con el Presidente francés, François Hollande, con los Alcaldes galos, al que ha calificado como “una muy buena confluencia en un momento muy complejo”, y añadió que “algunos cambios ha de haber en este país para que eso pueda suceder aquí en algún momento”. Ha añadido que “da la impresión de que este país está mediatizado por las Comunidades Autónomas y nosotros tenemos legitimidad democrática directa y queremos tener nuestra propia posición, de representantes de 47 millones de personas”.

Defensa de los pequeños municipios

Defiende los pequeños municipios para evitar la desertización de extensos territorios en términos de población, considera que no es una opción viable “porque no lo quieren los propios vecinos”.

Ha manifestado, además, que el sostenimiento de esos pequeños municipios corre a cargo de responsables locales que “trabajan a cambio de nada” y de Ayuntamientos “que apenas cuestan. El problema del coste es el de los Ayuntamientos grandes”. En este sentido ha apostado por otras fórmulas como la consolidación de las áreas metropolitanas o las agrupaciones municipales.

Revolución municipalista

El Presidente ha insistido en que la FEMP no ha cambiado por la llegada a los Ayuntamientos de nuevos partidos políticos, como las Mareas en el territorio gallego.

Sin embargo, si ha defendido que este será el mandato del cambio, de la “revolución municipalista en España”, ha de ir desde incluir en la constitución nuestros derechos y competencias hasta plasmar la nueva política, la de la participación activa y los proyectos compartidos, un nuevo modelo político para todos los ciudadanos.

Los municipios, dijo, estamos legitimando la política en España, somos instituciones que legitimamos en momento muy complejo y no queremos ser apéndices de comunidades Autónomas ni ver cómo el Gobierno nos cambia la ley de régimen Local.

Refugiados

También ha mencionado la acogida de refugiados, especialmente tras los atentados de Francia, y a este respecto señaló la disposición a la acogida de los Ayuntamientos españoles y del papel de las Entidades Locales como agentes para prevenir el racismo y la xenofobia.

Recordó, al efecto, la oficina dispuesta por la FEMP para coordinar el proceso de acogida.