Nos desnudan

Con la excusa de la crisis hemos sufrido una oleada de ajustes y cambios sin precedentes en la historia reciente de España, con la excusa de la crisis y los rescates hemos sufrido una oleada de mentiras y sinrazones que han calado en el debate nacional.
Es curioso oír, todavía, a algún sabioncillo lector de “el mundo” culpar a Zapatero de la crisis, ignorando (como es propio de ignorantes) que la crisis es internacional y que la aplicación de las teorías económicas de la escuela de Chicago, unida al apetito insaciable de los usureros de la banca con sus hipotecas basura y a través de empresas como la que dirigía en España nuestro actual ministro de Economía, nos precipitaron a un caos financiero que ha servido para que los pobres seamos mucho más pobres y los ricos sean mucho más ricos.

La guardia pretoriana del capital, bajo las órdenes indiscutibles de “la generala” Angela Merkel, ha puesto en marcha medidas de más de lo mismo para enmendar su insensatez´pero esas medidas no han ido dirigidas, solamente, a darle más circulante a la banca y hacer más poderosos a los ricos, han aprovechado para dejar desnudos de defensas a los trabajadores, para desmantelar estados de derecho conseguidos con lucha, con sangre.

Estas teorias económicas, que ya fueron probadas en América Latina, sobre todo en Chile, que han obligado a los gobernantes a aplicar medidas correctoras desde que recuperaron las democracias, que se impusieron a sangre y fuego, a través de cruentos golpes militares en la práctica totalidad de los países del área, golpes que financió y promocionó Estados Unidos y que coordinó con sangriento éxito y resultados el Nobel de la Paz (que ironía) Henry Kissinger, esas teorías, insisto, que se han demostrado ineficaces se siguen manteniendo a machamartillo por los únicos beneficiarios de las mismas, por ese 0,7 % de la población que controla el 90% de los recursos, y debemos contar como recursos a los medios de comunicación, en sus manos, y a los políticos que ejercen de mercenarios a cambio de unas migajas de poder temporal y unas monedas de compensación.
Estas prácticas de poder absoluto que se aplicaron “manu militari” en América se aplican por la vía de la democracia en la “civilizada” Europa. No importa, para ello, mentir a los ciudadanos anunciando medidas que nunca serán llevadas a cabo, incluso vendiendo programas que dicen lo contrario de lo que luego hacen. No importa esquilmar de las arcas del Estado, o sea, de las arcas de todos los ciudadanos, los dineros que se tienen para la jubilación ( el justo pago a toda una vida de trabajo), para Educación (la necesaria garantía de futuro) o para Sanidad (la garantía de una mínima calidad de vida del presente), no importa usar un dinero que es patrimonio de todos los ciudadanos para dárselo a los ladrones que nos robaron y poder garantizar que tengan los necesarios medios para seguirnos robando. En España llegamos más allá, el “cabo” Mariano, desde ese ejército que comanda la Merkel, deseoso de que su generala le atuse la cresta y buscando alguna medalla al mérito del servilismo, no sólo esquilma al Estado en beneficio de la banca, pide dinero a Europa para dárselo también a los banqueros y empeña nuestro país por décadas con la garantía de sus ciudadanos, me explico, todos esos ingentes fondos que se ha quedado la banca con pingües beneficios, no los devolverá la banca, los devolveremos entre todos, los devolverá el Estado, volverá a ser dinero obtenido por la presión fiscal (impuestos) y los recortes (todavía más y en lo mismo, los derechos ciudadanos)
Teníamos un traje diseñado entre todos y con el que todos estábamos conformes (al menos eso votamos en su momento),que duda cabe que necesitaba ya algún remiendo si bien había sido poco usado, me refiero a la Constitución, algunos cuestionan la bondad de ese traje, están en su derecho, pero la solución no es la de desnudarnos sin tener una muda limpia que ponernos.

El gobierno, en lugar de garantizarnos ropa limpia que sustituya nuestros derechos constitucionales nos va desnudando de ellos pieza a pieza (Sanidad, Educación, Pensiones, etc, etc) y, de paso, nos ha ido quitando también los remiendos que nos habiamos conseguido (derechos laborales, derecho a un trabajo digno, derecho a un salario digno, etc,etc.), impidiendo, no ya que nos vistamos, sino que, al menos, nos tapemos las vergüenzas.
En su empeño en ser más papistas que el Papa (en este caso la Mama), se garantizan que no podamos reclamar, ni siquiera, nuestros trapos inventándose leyes mordaza, reformas educativas que eliminen el espíritu crítico y repagos de necesidades vitales como los medicamentos.
Y que hacemos mientras nos desnudan, vemos como en aras de la recuperación económica el trabajo deja de ser un derecho y se convierte en un raro “privilegio”, vemos como las pensiones se dirigen, sin prisa pero sin pausa, hacia fondos privados, vemos como la educación se convierte en vehículo transmisor de dogmas sectarios, vemos que la vivienda se convierte en moneda de presión de la banca, vemos , sin ver, que nos están eliminando, uno a uno, todos los derechos que nos reconoce nuestro “traje constitucional”, mientras unos dicen que está pasado de moda y otros que sigue valiendo sin tocarlo.La triste realidad es que quedan muy pocos retales de ese traje que no estén rotos o “sucios” y que seguimos sin ver porque en el circo mediático que maneja quién tiene el dinero estamos viendo el desfile de los payasos que hablan de la independencia de Cataluña o de la integridad de la Patria, dependiendo del oyente, porque son los mismos payasos que trabajan en el mismo circo y, para tener distraído al respetable, se marcan esta representación de pseudo golpe de estado que consigue su objetivo, el respetable sigue sin darse cuenta de que no es el emperador el que va desnudo, son los espectadores a los que nos han robado el traje.