Miles de personas piden la dimisión del Gobierno por el incendio en una discoteca de Bucarest

Miles de personas han marchado hacia la sede del Gobierno en Bucarest para exigir su dimisión por el incendio desatado el pasado viernes en un club nocturno de la capital rumana, que ha dejado decenas de víctimas.

“Asesinos” y “la corrupción mata” han sido algunos de los eslóganes que se han podido ver en la multitudinaria manifestación por el centro de Bucarest. “Queremos justicia”, ha dicho una mujer que marchaba por una de las principales avenidas.

Para los manifestantes este suceso evidencia la corrupción imperante en la administración pública, que lleva a la concesión de licencias sin controles posteriores, por lo que reclaman la dimisión del Gobierno de Victor Ponta y del alcalde, Cristian Popescu Piedone.

Las autoridades rumanas han aprobado este martes con carácter de urgencia una nueva legislación que permite a los equipos de emergencia cerrar inmediatamente cualquier establecimiento que no cumpla las medidas de seguridad exigidas.

A pesar de esta norma exprés, miles de personas se han citado a través de las redes sociales para continuar con las protestas durante los próximos dos días, amenazando con superar el poder de convocatoria de la marcha de este martes, a la que han asistido unas 15.000.

El suceso tuvo lugar en la discoteca Colectiv cuando unas 400 personas asistían a un concierto de rock. Un espectáculo de fuegos artificiales incendió el local provocando una estampida humana. Al menos 32 personas han muerto y casi 200 han resultado herido.

Los tres dueños de la discoteca — Costin Mincu, Alin George Anastasescu y Paul Gancea– han sido detenidos y están a la espera de que un juez ordene su entrada en prisión provisional al menos para los próximos 30 días.

“Todo lo que puedo hacer es mantener la cabeza agachada hasta el juicio”, ha dicho Mincu en Facebook. “Siento enormemente lo que pasó”, ha añadido. De momento, ha sido el único de los tres propietarios que se ha pronunciado.