El Kremlin y la areolínea no descartan, ahora, el atentado terrorista en Egipto

El Kremlin y la compañía aérea MetroJet (Kogalymavia), propietaria del avión siniestrado en Egipto, no excluyeron ninguna hipótesis, incluido el atentado terrorista, como causa de la tragedia, aunque advirtieron de que es pronto para sacar conclusiones.

«Ahora no se puede descartar ninguna versión», dijo el portavoz del Kremlim, Dmitri Peskov, preguntado por los periodistas acerca de si se contemplaba la posibilidad de un ataque terrorista.

Unas declaraciones que coinciden con la manifestada por la aerolínea del avión siniestrado para quien la única causa posible para que el Airbus A321 se desintegrara en el aire es «una acción mecánica exterior».

A falta de conocer el contenido de la caja negra y a la vista de que los pilotos perdieron totalmente el control del aparato antes de comenzar la caída, «la única causa que puede explicarlo es una acción mecánica exterior en la aeronave», dijo en conferencia de prensa el vicedirector general de la compañía para vuelos, Alexánder Smirnov. «No puede haber tal conjunción de fallos de sistemas que lleven a que el avión se desintegre en el aire», agregó.

 

Moscú descartó la hipótesis del atentado en un primer momento

Según la información del sistema de seguimiento Flight Radar, «el avión redujo la velocidad más de 300 kilómetros por hora en menos de un minuto y simultáneamente perdió 1,5 kilómetros de altitud». «Un avión no puede volar en ese régimen, y menos un avión de pasajeros o de carga. Esto significa que la aeronave volaba de manera descontrolada, y no estaba volando, sino cayendo», señaló.

La hipótesis del atentado terrorista se abre paso aunque horas después de estrellarse el avión con 224 personas tanto Rusia como Egipto descartaron la posibilidad de un ataque terrorista y restaron credibilidad al comunicado del grupo Wilayat Sina, la filial egipcia del Estado Islámico, reivindicando el atentado.