El bombardeo a un hospital en Yemen deja 200.000 personas sin atención médica

Los ataques aéreos que destruyeron el lunes un hospital de Médicos Sin Fronteras (MSF) en la provincia de Sadaa (Yemen) han dejado sin atención médica de emergencia al menos a 200.000 personas, según la ONG, que ha lamentado «la total indiferencia por los civiles» durante el conflicto.

El hospital, situado en el distrito de Haydan, sufrió varios bombardeos a partir de las 22.30 del lunes. El personal y dos pacientes lograron escapar de estos ataques, que se prolongaron durante unas dos horas. Uno de los trabajadores resultó herido leve mientras escapaba.

MSF ha exigido a las fuerzas de la coalición que lidera Arabia Saudí que expliquen las circunstancias de este ataque, si bien el bloque regional se ha desmarcado públicamente del incidente. La organización ha recordado que compartió las coordinadas del centro y el techo del edificio mostraba el logotipo de MSF.

Desde que la ONG comenzó a apoyar al hospital en mayo, han sido atendidos unos 3.400 pacientes, con una media de 200 heridos de guerra al mes. La coordinadora del proyecto de MSF en Saada, Miriam Czech, ha advertido de que «era el único hospital aún funcional en el área de Haydan», lo que deja a unas 200.000 personas sin atención médica de urgencia.

«El departamento de pacientes hospitalizados, el departamento de consultas externas, la sala de maternidad, el laboratorio y la sala de emergencias están todos destruidos», ha lamentado Czech en un comunicado.

Ataques contra civiles en Yemen

El coordinador general de la organización en Yemen, Hassan Boucenine, ha subrayado que el ataque «es otro ejemplo de la total indiferencia por los civiles en Yemen, donde los bombardeos se han convertido en una rutina diaria». El país, ha añadido, se ha convertido en escenario de «una guerra sin cuartel» donde «la población que queda atrapada en el lado equivocado es considerada un blanco legítimo».

«Mercados, escuelas, carreteras, puentes, camiones que transportan alimentos, campos de personas desplazadas y las estructuras de salud han sido bombardeadas y destruidas. Y las primeras víctimas son los civiles», ha criticado.