El presidente de las Maldivas sobre su vicepresidente: “es una amenaza para la seguridad nacional”

El presidente de Maldivas, Abdulá Yamin, ha descrito a su vicepresidente, Ahmed Adhib, como “una amenaza para la seguridad nacional”, apenas un día después de su detención en el marco de la investigación por el atentado perpetrado contra el mandatario.

En sus primeras palabras públicas tras la explosión, Yamin ha acusado a Adhib de usar su influencia en la Policía para destruir pruebas y dañar la investigación sobre el suceso, según ha informado el diario local ‘Haaveru’.

“No quiero que ningún miembro de mi gabinete, incluido el vicepresidente, tenga conexiones cercanas con la Policía y el Ejército, siempre he querido que las dos instituciones funcionen de forma independiente”, ha dicho.

Así, ha afirmado que “el vicepresidente está detenido por la seguridad de toda la nación”. “Debido a su influencia en la Policía, se consideró que no sería posible una investigación imparcial si seguía en el cargo”, ha argumentado.

Yamin ha asegurado además que la Policía era consciente de los planes para atentar contra él, manifestando que “se niega a pensar que la Inteligencia no hubiera detectado algo de semejante magnitud”. “No puede ser una coincidencia”, ha recalcado.

Por otra parte, ha desvelado que, en el marco de las redadas llevadas a cabo durante la jornada del sábado en viviendas en la capital, Male, relacionadas con Adhib, han sido localizados explosivos en algunas de ellas.

La detención de Adhib se enmarca en la purga interna que el Gobierno ha lanzado en el aparato de seguridad y que ha llevado a la detención de al menos cinco uniformados, además de a la destitución del ministro de Defensa, Moosa Alí Jalil.

El atentado

El 28 de septiembre hubo una explosión en el bote presidencial ‘Finifenmaa’ cuando Yamin volvía de Arabia Saudí tras su peregrinación anual a La Meca. El presidente salió ileso pero su mujer y dos asesores resultaron heridos.

El Gobierno dijo en un principio que la explosión se debía a un fallo técnico pero, después de que expertos internacionales –procedentes de Estados unidos, Australia, Arabia Saudí y Sri Lanka– lo descartaran, sostuvo que se trataba de un intento de acabar con la vida del presidente.