Argentina decide su futuro

Las elecciones convocadas para la Presidencia de Argentina decidirán el futuro del país. El nuevo presidente sustituirá a la controvertida Cristina Fernández de Kichner, si no hay segunda vuelta.

40 millones de argentinos elegirán al presidente para un mandato de cuatro años. El voto es obligatorio y se imponen multas y otras sanciones al que no acuda a las urnas. Las normas constitucionales han impedido a Cristina Fernández presentarse a un tercer mandato, tras ser reelegida en 2011.

Ganará en primera vuelta aquel que directamente obtenga el 45% de los votos o bien el que obtenga más del 40% pero además tenga una ventaja sobre el segundo más votado de un 10%. Si no es así, los dos candidatos más votados pasan a una segunda vuelta, llamada allí “balotaje”. Todos los candidatos han pasado por un sistema de primarias, PASO, que está regulado en la ley electoral.

Si fuera necesaria la segunda vuelta, esta se celebrara el 22 de noviembre.

Entre los 6 candidatos hay tres peronistas que pertenecen a distintas facciones, y es que hay, como siempre, partidos y candidatos peronistas de izquierda y de derechas.

Intentar explicar las posiciones y la ideología de los candidatos presidenciables y sus fuerzas políticas en Argentina es tarea difícil.

El peronismo o justicialismo

Impregna la política del país desde hace 70 años. Este movimiento tiene su origen en el militar Juan Domingo Perón, que presidió el país a mediados del siglo pasado, y en Eva Perón “Evita”, esposa, compañera y ‘presidenta’, que lideró la lucha en favor de «los más desposeídos», impulsó el voto femenino y el reconocimiento de los hijos extramatrimoniales, y que se convirtió en una mujer muy querida por el pueblo. Cuando Perón llegó al poder en 1946, realizó una política populista y de supuesto apoyo a los más débiles, los descamisados, en una época de bonanza económica. De todo ello surgió el peronismo como una fuerza popular de gran peso electoral.

Los defensores del peronismo destacan la justicia social como su bandera, y sus críticos aseguran que es simplemente un movimiento populista. Pero desde que se fundó esta ‘ideología’, el movimiento ha desplegado un enorme poder en todas las esferas administrativas territoriales, pero también entre todos los agentes sociales, empresas, sindicatos.

Los radicales

Se dice que para ser presidente o presidenta en Argentina ‘sí o sí’ tienes que ser peronista, lo cierto es que en algún momento se ha elegido a presidentes no peronistas y siempre de la Unión Cívica Radical (UCR), partido que forma parte de la Internacional Socialista. Ninguno pudo completar su mandato. Los presidentes Illia y Frondizi fueron derrocados por golpes militares y los últimos, Raúl Alfonsín en 1983 y Fernando de la Rúa en 1999, terminaron mal, muy mal. De la Rúa, dimitió el 20 de diciembre del 2001, y ‘huyó’ de la Casa Rosada, la sede presidencial, en helicóptero, una dramática imagen que no olvidan los argentinos.

Los candidatos

Daniel Scioli, lidera las encuestas, es el candidato del Frente para la Victoria (FpV), el partido peronista que ha estado 12 años en el poder, primero con Néstor Kirchner y tras su muerte con su viuda, Cristina. Se le considera un peronista volcado ligeramente a la derecha de la centroizquierdista kirchnerista, y en los últimos días las encuestas vaticinan que alcanzaría el 40,7%. Cuenta con el apoyo de la actual presidenta, y su respaldo proviene de los argentinos más pobres, que se han beneficiado de las políticas de subsidios con las que Cristina Fernández ha intentado aliviar la precaria situación económica, incluyendo los ‘corralitos’.

Entró en política con Carlos Menem, se sumó al gabinete de ministros de otro peronista, Eduardo Duhalde y fue vicepresidente de Néstor Kirchner. En 2007 fue electo gobernador de la provincia de Buenos Aires y cuatro años después obtuvo la reelección.

Los aspirantes contrarios a Cristina Fernández han prometido reformas para aliviar las políticas intervencionistas que, según sus oponentes y los inversores, han golpeado la economía doméstica.

Mauricio Macri, el más destacado de los oponentes al oficialismo, candidato de la alianza de centro-derecha ‘Cambiemos’, que podría alcanzar más del 30% de los votos y entrar en la segunda vuelta. Macri es empresario de la construcción y la industria automotriz; rico, y tiene una buena imagen y una buena gestión al frente del Ayuntamiento de Buenos Aires, cargo que ocupa desde 2007. Su actividad pública comenzó en 1995 como presidente del Club Atlético Boca Juniors.

Sergio Massa, de la alianza Unidos por una Nueva Argentina (UNA), es el tercer aspirante mejor situado. Representante del justicialismo bonaerense. Es otro peronista de centroderecha, con un 20,4% de intención de voto y una proyección final de 21,9%. No tiene opciones de ganar, pero la desviación de sus votos hacía Scioli en la posible segunda vuelta, serán esenciales. Fue alcalde de la localidad de Tigre, en la provincia de Buenos Aires; después, se incorporó como jefe de Gabinete de Ministros de la presidenta Cristina Fernández, cargo que dejó para volver a la alcaldía de Tigre. Fue elegido diputado nacional por Buenos Aires en 2013.

El tercero de los candidatos peronistas es Adolfo Rodríguez Saá por Compromiso Federal (CF) un peronista clásico, el que tiene una mayor identidad con el movimiento, pero no tiene opciones para ganar.

Los candidatos de la izquierda

Margarita Stolbizer, la única candidata, es la opción del Frente Progresistas, una alianza del GEN, Socialistas y Libres del Sur. Diputada veterana es una mujer muy respetada por su integridad y sus denuncias contra la corrupción. Su discurso de campaña giró entorno a la honestidad y la transparencia y los derechos humanos. Está apoyada por relevantes intelectuales. Stolbizer tenía el objetivo de conseguir a los electores de izquierda que han apoyado estos años a los Kirchner, pero no ha conseguido formar parte de favoritos, según los sondeos rondaría sólo el 5%.

Stolbizer encabeza la candidatura de una izquierda muy dividida, y debilitada, que desde el pasado año han intentado unir sus fuerzas. Sin embargo, las deserciones han sido determinantes y algunos de los representantes más significativos del partido Radical han apoyado al liberal conservador Mauricio Macri. Y es que, los radicales mantenían que para evitar que ganara el candidato de Kichner, Scioli, había que unir sus votos al único candidato que podía ganar.

Tiene el apoyo de los socialistas de Santa Fe, el único bastión que les queda, que previsiblemente pierdan en la elección de gobernador, una provincia rica en agricultura, ganadería y con el puerto de Rosario, es una potencia económica situada al norte de Buenos Aires.

Nicolás Del Caño, candidato del Frente de Izquierda y los Trabajadores, que une al Partido de los Trabajadores Socialistas, al Partido Obrero y a Izquierda Socialista, la izquierda anticapitalista. Sus mensajes políticos durante la campaña se han dirigido a las mujeres, jóvenes y trabajadores. Pero sus opciones se reducen a un porcentaje del 3%

No es la presidencia lo único que eligen los argentinos este domingo, además eligen al Vicepresidente que hace ticket electoral con el candidato a la Presidencia, a 130 Diputados nacionales, 24 Senadores, 19 representantes nacionales y 24 representantes regionales –uno por provincia- del Parlamento MERCOSUR