Bulos en las actualizaciones de los usuarios de Facebook

Cada cierto tiempo, los News Feed de Facebook se llenan de declaraciones sobre los derechos de las imágenes que los usuarios publican en la red social o con anuncios de que el servicio dejará de ser gratuito o va a cerrar. Se trata de los bulos más habituales que han vuelto a copar las actualizaciones de los amigos.

La declaración sobre los derechos de las imágenes no sirve de nada. Según en la Declaración de derechos y responsabilidades de Facebook, el usuario es “el propietario de todo el contenido y la información que publica en Facebook y puede controlar cómo se comparte a través de la configuración de la privacidad y de las aplicaciones”.

En lo que se refiere a contenido audiovisual, Facebook reconoce la autoría de dichos materiales, pero el usuario cede a la red social la “licencia no exclusiva, transferible, con posibilidad de ser subotorgada, libre de regalías y aplicable globalmente para utilizar cualquier contenido que publique en Facebook o en conexión con Facebook”, hasta que se eliminen esos contenidos.

Esto en el caso de los perfiles privados. Con los perfiles públicos, sin embargo, la cosa cambia. Según facebook, el usuario “permite que todos, incluidas las personas que son ajenas a Facebook, accedan y usen dicha información y la asocien a él (por ejemplo, su nombre y foto del perfil)”.

El bulo de que Facebook será privado y los usuarios tendrán que pagar 6 dólares para mantener el perfil privado, se contradice con la estrategia de la compañía pasa por mantener el servicio de red social gratuito. Y tampoco va a cerrar próximamente, dado el volumen de actividad que tiene en todo el mundo -no en vano es la mayor red social-.

Sobre este bulo, Facebook ha asegurado a Portaltic: “Facebook será siempre un servicio gratuito para todos”.

En resumen, a veces conviene perder un par de minutos de nuestro tiempo en leer las condiciones de uso, en este caso, de derechos y responsabilidades, de esta red social o de cualquier otro servicio, por evitar caer en el engaño o para tener claro qué es lo que hemos aceptado.