El juicio de Asunta: ‘El hombre del semen’ testifica

El llamado ‘hombre del semen’, pese a la insistencia del presidente del jurado porque deje de llamársele así en la sala,  ha prestado declaración en los juzgados de Santiago. Se trata del ciudadano de origen colombiano R.C.J. y es el hombre a quien pertenecen los restos de semen hallados en la camiseta de Asunta. Los restos llegaron allí debido a una contaminación en el laboratorio. Al parecer, el preservativo que el hombre aportó como prueba en otra investigación y que contenía sus restos biológicos se cortó con las mismas tijeras que la camiseta de la niña.

Unas tijeras sin esterilizar traspasaron el semen

El corte en la ropa de Asunta se hizo con el instrumento sin esterilizar. Es la hipótesis pero realmente nunca ha llegado a estar claro del todo y es a lo que se agarran las defensas de Rosario Porto y Asunta Basterra.

El acusado ha declarado que se encontraba en Madrid el 21 de septiembre de 2013, ha aportado como pruebas las fotos de una cena en un restaurante de la capital, que su hermana, que le acompañaba en aquel momento, subió a Facebook aquella misma noche, cosa que realmente no garantiza que las instantáneas fueran de ese momento. En el restaurante no recuerdan exactamente quién cenó y quién no ceno en su establecimiento en la noche del 21 de septiembre.

Otra de las pruebas que el descartado como sospechoso aporta, es que aquella tarde acudió a El Corte Inglés del centro comercial Madrid-Xanadú a recoger un traje. El dependiente tampoco le recuerda, aunque sí recuerda el momento en el que le vendió el traje.

Así pues, R.C.J tiene una coartada, pero es quizá algo endeble, realmente cualquier familiar o amigo podía haber recogido su traje y las fotos del restaurante podrían haber sido de otro día. Además, su teléfono daba señal en Madrid pero en aquellos días estaba en un proceso de portabilidad por lo que tampoco es un registro excesivamente fiable.

Si el hombre fue descartado como sospechoso fue porque realmente no había rastro alguno de agresión sexual en el cuerpo de Asunta, y porque tras meses de investigación, el juez instructor del caso, José Antonio Vázquez Taín, concluyó que se había producido una contaminación en el laboratorio de Criminalística de la Guardia Civil de  Madrid, pese a que ningún trabajador en concreto asumió el fallo como suyo.