Sacrificar animales domésticos en Madrid, el consejero no hace los deberes

A bombo y platillo aprovechando la inauguración de la X edición del Salón para la Adopción de Animales de Compañía, el consejero de Medio Ambiente, Administración Local y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid, Jaime González Taboada, anunció que el Gobierno regional quiere reformar la Ley de Protección Animal para incluir la prohibición de sacrificar animales domésticos abandonados en la región.

Pero el consejero no hizo los deberes o se le olvidó que la obligación de la modificación legal ya la aprobó el Parlamento regional el 12 de marzo de 2015 y que ya concitó del consenso político -se aprobó por unanimidad- y social: «Tenemos que estar satisfechos por ese proceso de participación, de representación ciudadana y por traer a la Cámara lo que los ciudadanos piden» subrayaban desde la bancada del PSOE.

 

Siete meses después de aprobarse la ILP presentada por el centro de acogida El Refugio en la Asamblea de Madrid, el consejero anuncia, sin poner fecha, que el Gobierno regional está trabajando en un borrador de reforma de la Ley con la participación de todos los sectores implicados, para buscar el máximo consenso en materia de protección a los animales.

La iniciativa, como resaltó en el pleno de la Asamblea de Madrid el portavoz de Izquierda Unida- Los Verdes, representaba una modificación sencilla de la ley: «La ILP consta tan solo de un añadido y dos modificaciones a tres artículos de la ley vigente en cuatro sencillas frases: los centros de recogida de animales abandonados, una vez transcurrido el plazo legal para recuperarlos, podrán darlos en adopción, debidamente desinfectados,

Se prohíbe el sacrificio de perros y gatos en las instalaciones para el mantenimiento de animales de compañía en los centros de recogida y en los núcleos zoológicos en general, excepto la eutanasia por los motivos humanitarios que se establezcan por vía reglamentaria; si un animal tiene que ser eutanasiado por los motivos humanitarios y sanitarios que se establezcan por vía reglamentaria, deberán utilizarse métodos que impliquen el mínimo sufrimiento y que provoquen una pérdida de conciencia inmediata; la eutanasia se efectuará bajo el control y la responsabilidad de un veterinario.

Finalmente, se propone que la ley modificada entre en vigor a los seis meses de su publicación».

La iniciativa contra el sacrificio animal se gestó en verano de 2014

¡La Muerte, ha muerto! bautizaron desde la asociación animalista al hecho histórico que supone esta votación y que desde su opinión supone que “la absurda muerte de tantos miles de animales abandonados, ya no tendrá lugar en la Comunidad de Madrid. Queda trabajo por hacer, pero es un camino sin retorno”, sentenciaban.

Entonces (en marzó de 2015) la asociación El Refugio se ofreció al Gobierno de la Comunidad de Madrid para aplicar las “medidas necesarias y reestructurar la actual gestión de los Centros de Protección Animal de la Comunidad de Madrid, de forma que se dediquen a proteger de forma real a los animales abandonados que acogen, en vez de matarlos”.

La iniciativa legislativa popular comenzó a gestarse en verano de 2014 y desde entonces, miembros de El Refugio mantuvieron reuniones con los diferentes grupos políticos que cristalizaron en ese pleno histórico, cuya decisión no ha sido tenida en cuenta desde entonces por los gestores del Gobierno de la Comunidad de Madrid.