El juicio de Asunta: Porto contra las cuerdas, Basterra toma aire

Durante la quinta sesión del juicio de Asunta una testigo afirmó haber visto a Basterra en compañía de la niña por la calle y aportaba un tramo horario basándose en la hora que figuraba en el ticket de compra de unas zapatillas, las 18,21 horas.

En la sexta sesión, la defensa de Basterra, Belén Hospido, ha tratado de desmontar la compatibilidad de que la menor estuviese con su padre a la hora a la que una compañera asegura que la vio con su padre. Hospido ha querido evidenciar que no hay forma de que su cliente, el padre de la niña, pudiese “eludir” las cámaras de la calle, a lo que el agente le ha espetado que, en su opinión, esto si sería posible.

El testimonio termina por favorecer a Basterra

Este testimonio, que en principio pretendía contradecir la versión de Basterra se le ha tornado finalmente a favor. A esa hora, la niña se encontraba en el coche con Rosario de camino a Montouto según las grabaciones de la Guardia Civil. Son precisamente estas grabaciones las que ahora ponen en jaque a Rosario Porto. Existe constancia de que la niña viajaba con su madre de camino a Montouto sobre las seis de la tarde, pero no de cómo la trajo de vuelta a Santiago, donde la niña quiso regresar, según el testimonio de Porto, para hacer los deberes. Las cámaras han captado una imagen de Rosario en su coche, pero en él solo está ella.

Estas imágenes, o mejor dicho, la ausencia de ellas, prueban que la niña fue a Montouto y de allí no regresó.La pista de Asunta se pierde alrededor de las seis de la tarde en el coche de su madre y ya no regresó a Santiago. Si Rosario hubiera hecho lo que detalló en su declaración tenía que haber pasado por Galuresa, pero según los agentes, no ocurrió “Ella a la vuelta dice que regresa por Galuresa. Tiene que pasar por Galuresa sí o sí, y en ese tiempo no pasa”