Al día, la actualidad en 140 segundos

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Rodrigo Rato ha acudido a los juzgados de Plaza de Castilla de Madrid, para declarar como imputado por fraude fiscal y blanqueo de capitales en la causa por la que fue detenido el pasado 16 de abril. Tras varias horas y después de firmar una declaración de nada menos que 11 folios, Rato ha abandonado el lugar por la puerta del juzgado de oficios y se ha marchado raudo y veloz para esquivar las cámaras. Tan raudo y veloz que se ha saltado un semáforo en rojo.  El juez ha impuesto una serie de medidas cautelares al ex vicepresidente.

Esas medidas cautelares pasan por dejarle en libertad pero retirarle el pasaporte en un plazo máximo de cinco días. Rodrigo Rato solo podrá moverse por la Unión Europea y tendrá que pasar una vez al mes por los juzgados. La causa se centra n investigar presuntas irregularidades en los informes fiscales de sus negocios privados y también en el supuesto cobro de sobornos durante su etapa como máxima autoridad en Bankia.

Y no nos movemos de los juzgados porque ya tenemos fecha para el juicio del caso Nóos, que implica a la infanta Cristina y a su marido, el ex deportista Iñaki Urdangarín. Será el 11 de enero y la hermana del Rey tendrá que sentarse a declarar  cooperadora en dos delitos fiscales, por la acusación de Manos Limpias. Ni la abogacía del Estado ni la Fiscalía la imputan. Su marido se enfrnta a una petición de la Fiscalía Anticorrupción de 19 años de prisión por fraude. El ex socio de Urdangarín, Diego Torres, solicitó a la Audiencia de Palma la declaración como testigos de don Juan Carlos de Borbón y el Rey Felipe. La sala ha aceptado a 363 personas como testigos, pero ha desestimado por imeprativo legal la comparecencia del Rey emérito y del actual Rey de España.

En materia económica el FMI ha dictado un informe en el que rebaja en dos décimas su previsión inicial de crecimiento mundial para 2015, situándolo en el 3,1%, la cifra más baja de los últimos seis años. La deuda de las grandes empresas de los países emergentes se ha multiplicado por cuatro durante los últimos años, alcanzando los 18 billones de dólares, por lo que una subida de los tipos de interés podría provocar una nueva crisis económica mundial. El informe señala a la economía china como principal actor en esta desaceleración global. Pese a ello, el FMI sitúa el crecimiento de este país en un 6,8% para este año, a pesar a los desplomes de la bolsa de Shanghai de finales del verano.