El caso Andrea reabre el debate sobre la eutanasia

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, se ha mostrado dispuesto a regular la eutanasia en la próxima legislatura a raíz del caso de Andrea, la niña gallega de 12 años de edad con una enfermedad irreversible para la que sus padres piden una muerte digna.

Aunque Sánchez matiza que un asunto es la muerte digna, supuesto que encuadra en el caso de Andrea y otro muy diferente es la eutanasia.

La portavoz de Derecho a Vivir, Gádor Joya, ha pedido que no se politice ni instrumentalice el debate sobre el derecho a la vida y la muerte digna. Joya ha subrayado que  hay que distinguir, por un lado, lo que es un ensañamiento terapéutico, aplicar medidas desproporcionadas al paciente que además le están haciendo daño, y, por otro, mantener unos cuidados básicos de este paciente mientras vive”, ha dicho al tiempo que ha agregado que lo que reclaman los padres de Andrea es “la aplicación de la eutanasia”, y ha recordado que ésta en España no es legal.

Una postura coincidente con la de la Iglesia Católica que se ha referido en términos similares en torno a la eutanasia, aunque no han querido pronunciarse sobre el caso de Andrea, por falta de información más precisa.

Por su parte, la Asociación Derecho a Morir Dignamente ha pedido abordar la despenalización de la eutanasia y el suicidio asistido y crear “una ley que permita a los ciudadanos disponer de su propia vida”.

El médico y presidente de la asociación, Luis Montes, ha explicado que, al igual que ha manifestado la familia de la pequeña, la asociación considera que el equipo asistencial debe proceder a “la retirada de la alimentación”, puesto que con esta práctica no se logra “ninguna recuperación del estado de salud y lo que se hace es prolongar el sufrimiento”.