Castro reclama a Obama el fin del bloqueo

Los presidentes de Cuba y Estados Unidos, Raúl Castro y Barack Obama, respectivamente, han sostenido una reunión “constructiva” en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas que se celebra estos días en Nueva York, como parte del proceso de normalización de las relaciones bilaterales.

El ministro de Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, ha revelado en una rueda de prensa posterior que “la reunión se ha desarrollado en un ambiente respetuoso y constructivo” en el que “han intercambiado puntos de vista” sobre “la necesidad de seguir trabajando en la agenda bilateral” y sobre “la reciente visita del Papa” a ambos países.

Es la primera vez que Castro y Obama se ven desde el restablecimiento formal de las relaciones diplomáticas, con la apertura de las respectivas embajadas en Washington y La Habana, que tuvo lugar el pasado verano.

Rodríguez ha contado que Castro ha reiterado a Obama el mensaje que trasladó el lunes a la Asamblea General. “No habrá normalización con bloqueo”, ha afirmado tajante Rodríguez, aclarando que “el ritmo” de la restauración de las relaciones bilaterales dependerá del fin del embargo.

A este respecto, Rodríguez ha reprochado a Obama que las medidas ejecutivas que ha adoptado hasta ahora en relación al bloqueo “han sido limitadas” y le ha pedido que profundice en ellos para precipitar el fin del aislamiento comercial, económico y financiero de Cuba.

“El presidente de Estados Unidos tiene amplísimas facultades ejecutivas que le permitirían modificar sustancialmente muchos elementos del bloqueo”, ha explicado, recalcando que “no habrá progreso sustancial en el proceso de normalización, si no hay cambios sustanciales en el bloqueo”.

Rodríguez también ha señalado a “la devolución del territorio que Estados Unidos ocupa ilegalmente en la bahía de Guantánamo” como “un elemento de alta prioridad en el proceso de normalización”. “Este territorio ha de ser devuelto como parte del proceso”, ha aseverado.

El canciller cubano ha aprovechado para recordar que, si bien hay “algunas coincidencias”, aún hay “muy grandes diferencias” entre ambos países en materia de Derecho Internacional y política exterior, fundamentalmente.

“Cuba se opone a la amenaza del uso de la fuerza y tiene profundas preocupaciones por las consecuencias terribles de la crisis de refugiados asociada a los conflictos desatados en Oriente Próximo y el Norte de África por intervenciones extranjeras y la pobreza”, ha dicho.

No obstante, ha destacado igualmente las “múltiples áreas de diálogo y cooperación” entre Washington y La Habana, como la lucha contra el terrorismo, las tareas de búsqueda y salvamento de personas en el estrecho de Florida, el medio ambiente, los mares comunes, el correo postal y las comunicaciones.