Al día, la actualidad en 140 segundos

La actualidad en 140 segundos

Ha arrancado el juicio por el asesinato de Asunta Basterra, la pequeña de 12 años que fue hallada atada de pies y manos en el municipio gallego de Teo. Las pesquisas determinaron que sus padres, Rosario Porto y Alfonso Basterra eran los principales sospechosos de su muerte. El móvil económico, Asunta era la beneficiaria del testamento de sus abuelos maternos.

Desde el 29 de septiembre y hasta finales el mes de octubre 84 testigos y 60 peritos prestarán declaración ante el juez. Los días 30 de septiembre y 1 y 2 de octubre lo harán los imputados y un jurado popular determinará su inocencia o culpabilidad. Las pruebas señalan casi de manera indiscutible a Porto y Basterra, la cuerda que ataba los pies y manos de Asunta se encontró también en la finca familiar situada en Montouto, cerca de Teo. La niña, fue drogada con Lorazepam para evitar que opusiera resistencia a la hora de asfixiarla comprimiendo su boca y su nariz. Se cree que el matrimonio, separado en aquel momento, la drogó durante la comida que los tres mantuvieron el día en que denunciaron su desaparición. Muchos interrogantes en torno al caso, cuestiones sin resolver.

Otra cuestión sin resolver es el futuro de Artur Mas tras las elecciones catalanas, pero lo que sí sabemos es que el todavía presidente de la Generalitat tendrá que declarar ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, imputado por un delito de desobediencia por la consulta catalana del pasado 9 de noviembre. El Gobierno catalán ha ofrecido una rueda de prensa, su portavoz, Neus Munté ha calificado el proceso de “anomalía democrática”.  La CUP, ERC y también los socialistas catalanes han mostrado su desacuerdo con la decisión del Tribunal.

Como en desauerdo está el fiscal del Supremo con la condena del capitán del Prestige. 13 años después del hundimiento del petrolero, pide ahora una nueva sentencia para el capitán, Apostolos Mangouras absuelto por delito medioambiental. Según el fiscal Luis Navajas, se obviaron cinco documentos clave en la sentencia, que sí se presentaron en el juicio, y cree esta fue “coja, incorrecta y arbitraria”. Según Navajas, con estos documentos en la mano, existen pruebas suficientes para condenar al capitán por un delito contra el medio ambiente y considerarle responsable civil de los daños causados por el vertido del buque.