El Gobierno colombiano y las FARC, más cerca de la paz

El presidente del Gobierno colombiano, Juan Manuel Santos, y el líder de las FARC, Rodrigo Londoño, “Timochenko”, se han reunido en La Habana ante la presencia del mandatario cubano Raúl Castro, para avanzar las negociaciones del proceso de paz.

Ya ha llegado a un acuerdo de paz transacional y se han dado un plazo de seis meses para firmar el acuerdo definitivo.

Se trata de un acuerdo muy esperado. A lo largo de 50 años, el conflicto ha causado alrededor de 220.000 muertes.

“Quiero valorar el paso que hoy han dado las FARC. Somos adversarios, estamos en dos orillas diferentes, pero hoy avanzamos en una misma dirección, que es la de la paz”, decía Santos antes de que Timochenko confirmase la “gran satisfacción” que le producía haber podido llegar a un acuerdo.

Desde el mes de julio, los esfuerzos de ambas partes han quedado patentes. Por un lado, las FARC anunciaban el fin de la violencia, un hecho ante el que el Gobierno respondía con el cese de los bombardeos.

El acuerdo alcanzado implica la creación de un sistema de justicia  que se sustente en el ofrecimiento de verdad y reconocimiento de responsabilidad, que juzgará a todos agentes involucrados en el conflicto armado de Colombia : guerrilleros, militares, políticos y también quienes han financiado a los paramilitares.  Este nuevo mecanismo irá paralelo al poder judicial colombiano y estará formado por jueces colombianos y extranjeros, aún por determinar.

 “El Estado colombiano otorgará la amnistía más amplia posible por delitos políticos y conexos”, reza el texto. 15.000 guerrilleros podrán beneficiarse de esta amnistía del que se podrán  según el fiscal general, Eduardo Montealegre.

Pero el acuerdo también especifica que  “en todo caso no serán objeto de amnistía o indulto las conductas tipificadas en la legislación nacional que se correspondan con los delitos de lesa humanidad, el genocidio y los graves crímenes de guerra”