El peligroso rodaje de Everest

Everest, la superproducción de cine que llega a las salas rompiendo fuerte. El film relata la ascensión a la cima más ansiada por los montañistas más intrépidos.

Sus protagonistas: Jason Clarke, Josh Brolin, John Hawkes, Robin Wright, Michael Kelly, Sam Worthington, Keira Knightley, Emily Watson y Jake Gyllenhaal, relatan las aventuras que vivieron durante el rodaje de la película dirigida por Baltasar Kormákur.

«Nunca pensé que iba a ser una película fácil de rodar. Había que ir a Nepal, y rodar en las montañas… necesitábamos nieve y condiciones meteorológicas reales» asegura Jason Clarke

«Llevar a todo el equipo ahí arriba cada mañana, toda la logística necesaria para hacerlo, es algo extraordinario», dice Jake Gyllenhaal, que recuerda como muchos compañeros tuvieron que desplazarse en helicóptero varias veces en un mismo día para grabar distintas escenas «todo un espectáculo».

Beck Weathers afirma que «Era peligroso. Subíamos al set demasiado alto y demasiado rápido y sufríamos el mal de altura», recuerda el actor. Un mal de altura que, según explica el médico del rodaje puede conllevar un fuerte dolor de cabeza, nauseas, vómitos… una experiencia poco agradable.

«Mover a tanta gente a esta altura es algo que jamás se ha hecho, pero queremos que sea algo auténtico y lo estamos consiguiendo», afirma el productor David Breashears.

Una película basada en una historia real

Inspirada en los increíbles acontecimientos que sucedieron durante un intento por coronar la montaña más alta del mundo en 1996, Everest describe el impresionante recorrido de dos expediciones que se enfrentan a una de las peores tormentas de nieve que jamás se haya conocido. El temple de los alpinistas se pone a prueba cuando deben luchar contra la furia desatada de la naturaleza y superar obstáculos imposibles en un desesperado esfuerzo por sobrevivir.