Literalmente, el tiro por la culata

Estos asiáticos le gastaban una macabra broma a los transeúntes de una solitaria calle. Fingían que uno de ellos  le pegaban un tiro tras suplicar de rodillas en el suelo, mientras lo filmaban todo para reírse de las reacciones de aquellos que por allí pasaban al ver el suceso.

Lo que no podían imaginar, es que uno de los viandantes portaba un arma real y que no dudaría en utilizarla al ver la escena representada por la “divertida” pandilla de amigos.

Así ocurrió, mientras ellos representaban su entremés, una de las “víctimas” de la broma, disparaba  contra el supuesto atacante, impactándole de lleno en el pecho. Un triste desenlace para una broma cruel, que deja una lección importante: Nunca sabes si te vas a topar con alguien que está más loco que tú.