Álvaro Cunquerio: de proyecto estrella a fiasco sanitario

Goteras, techos que se desploman, falta de agua para los pacientes, no hay cocina y la comida se sirve recalentada, no tiene UCI para enfermos cardíacos, escasez de material básico de enfermería… Es la instantánea del proyecto estrella del Gobierno Feijóo: el hospital semiprivado de Vigo, el Álvaro Cunqueiro, que amenaza en convertirse en su peor pesadilla.

La última, la suspensión indefinida del traslado de pacientes porque se ha detectado una cepa de Aspergillus, un hongo que ya ha provocado la muerte de una paciente que padecía una insuficiencia hepática el 2 de septiembre. Eso, por no hablar de nuevos moradores como prueban los excrementos de ratones en algunas zonas del hospital (ver vídeo).

 

El Álvaro Cunqueiro, un hospital sin los medios adecuados

Lorena Rodríguez Portabales acudió hace unos días al centro para una consulta con el anestesista, su madre va a ser intervenida de una afección cardíaca. «Al llegar al nuevo hospital nos encontramos con graves deficiencias en la planta de cardiología. No hay agua para los pacientes, ni siquiera para tomar la medicación (teniendo que ir a la cafetería a comprarla). La hora de la cena se retrasó considerablemente. La comida es de mala calidad, recalentada (al parecer no hay cocina en el nuevo hospital) El timbre de aviso de las enfermeras no funciona lo que conlleva que mi hermano se tenga que quedar con mi madre para atenderla por la noche».

Un dato confirmado por el propio personal que certifican, por ejemplo, que el martes llegaron las cenas a las 11 de la noche «frías escasas e inadecuadas. La concesionaria del cátering no sirve a los pacientes ni agua ni vasos».

Lo curioso es que la madre de Lorena no podrá ser operada en el centro porque «no cuenta ni con UCI y ni siquiera con los medios para operarla. Han tenido que reprogramar las operaciones y mínimo tiene como tiempo de espera una semana», denuncia.

Una desazón que afecta a la mayoría de los pacientes y familiares ingresados en el hospital y que van mucho más allá de las quejas por los abusivos precios del párking, 1,86 euros la hora o de los servicios multimedia, casi cinco euros diarios para conectar la televisión.

precios servicios multimedia

Conseguir una cita se convierte en un pequeño calvario en el Álvaro Cunquerio, donde se ven obligados a esperar interminables colas. Asimismo, algunas pruebas de imagen, como las resonancias se practican en camiones móviles en el exterior.

colas para pedir cita

 

Los trabajadores conviven a diario con las mismas deficiencias

«Hoy he salido de mi primera guardia del Álvaro Cunqueiro. Ayer trasladamos a los pacientes de mi planta sin la más mínima garantía de seguridad. Pacientes de Cardiología. La planta estaba vacía. La poca medicación que teníamos fue por que el equipo de enfermería tuvimos la prudencia del día anterior hacer un stock», es el testimonio de una enfermera de Cardiología.

Pero las carencias llegan a lo más básico, según la denunciante, solo había tres cuñas para todos los pacientes y tampoco mobiliario para guardar » los 4 sueros que también tuvimos la prudencia de bajar del Meixueiro. El desfibrilador me llegó a las once de la noche. No tenemos electrocardiógrafo. A las 24h después de montar un carro de parada con las cuatro cosas que llevamos, fui al otro ala de Cardiología y conseguí uno».

«Si un paciente -continúa- hubiera tenido un infarto «no teníamos ni nitroglicerina ni bombas de perfusión para administrarla. Y si uno de mis pacientes llega a «fibrilar» esa tarde, se hubiese muerto». Afortunadamente, relata la sanitaria con ironía, «sólo trasladaron a los pacientes que no podían ser dados de alta (menudo recochineo, nos los dejan en estas condiciones ),por que la planta está habilitada para 46 pacientes. Viva la precariedad laboral».

Las auxiliares tampoco desarrollan su trabajo en las mejores condiciones,  no disponen de carros para montar la ropa de camas y hacer las habitaciones. No había medicación básica.

Excrementos de roedores

Recién inaugurado -su apertura por fases comenzó en julio- el hospital Álvaro Cunqueiro ofrece imágenes propias de centros viejos, donde se producen goteras en pasillos y aparcamientos, se desploman los techos, el mobiliario es anticuado, hay  falta de ventilación en las habitaciones donde se guardan productos tóxicos y no existen baños preparados para los niños. Un deterioro nada propio donde se ha detectado, incluso, la presencia de roedores. Carencias que han sido denunciadas tanto por trabajadores como por colectivos de la Marea Blanca.

techos rotos

 

De proyecto estrella a fiasco sanitario

El Álvaro Cunqueiro era el proyecto estrella de Alberto Núñez Feijóo, quien aparcó el proyecto de construir un hospital publico e  impuso un modelo de colaboración con empresas privadas -semiprivado-. Estas se harían cargo de la construcción a cambio de un canon de 72 millones de euros durante 20 años y la explotación de sus servicios no sanitarios.

El coste de la obra pasó de unos 450 a unos 1.400 millones de euros con el cambio de modelo de financiación, de uno público a uno público-privado.

La Marea Blanca de Vigo ha convocado una manifestación en protesta por la situación del hospital el 3 de septiembre a las ocho de la tarde.