Zúñiga: «Las fiestas del Orgullo Gay sí que hacen daño»

El empresario Carlos Zúñiga es el copropietario de la empresa Circuitos Taurinos, adjudicataria de varias plazas de toros a lo largo de la geografía española. Una de esas plazas es El Bibio, el coso de Gijón, que había recibido muchas críticas por parte de la organización Anadel, y otras asociaciones antitaurinas, con motivo de las corridas de toros de la Feria de Begoña. Y la respuesta que Carlos Zúñiga ha dado ha esas críticas no ha dejado a nadie indiferente: «las fiestas del Orgullo Gay sí que hacen daño a la vista de los niños», ha asegurado el empresario.

«El Orgullo Gay, eso sí que hace daño a la vista de los niños»

Carlos Zúñiga ha pedido a la Asociación Nacional Animales con Derechos y Libertad (Anade) que respete la «tradición ancestral» de los toros. El ejemplo que ha dado el empresario como respeto es el siguiente: «A mi no me gustan muchas de las fiestas que defienden ellos, como las del Orgullo Gay, pero no voy, y lo respeto; eso sí que hace daño a la vista de los niños». De este modo ha salido al paso de las críticas vertidas por Anade, en las que cargaban contra los que llevan a menores de edad a ver las corridas de toros. Según ha insitido Zúñiga, ir a ver una corrida de toros, con cualquier edad, «no hace daño».

Para Zúñiga, la defensa de los animales por parte de los antitaurinos es solo una excusa

Después de su defensa de la fiesta nacional, el empresario ha opinado sobre los motivos que pueden llevar a asociaciones como Anade a criticar las corridas de toros, afirmando que se trata de algo más que la defensa de los animales. «Todas las elucubraciones son pantomimas para ir en contra de la fiesta nacional y en contra de todo lo que suene a la palabra España«, sentenciaba Zúñiga. Sobre la cría del toro de lidia afirmaba que «Los trozos de carne que nos comemos al sentarnos a la mesa, esos son de terneras cebadas de siete u ocho meses, esas sí que sufren maltrato animal, no estos toros, a los que se les da el derecho a vivir».