Tsipras ante su debate más difícil: privatizar a cambio del rescate

Hasta pasada la medianoche no se conocerá el resultado de la votación y con ella si Syriza se vuelve a fragmentar. Tsipras defiende el acuerdo alcanzado para el tercer rescate, que pasa, como parte de la solución, por la privatización de puertos, aeropuertos regionales, así como su operador de red eléctrica. Auténticas líneas rojas durante la campaña electoral que lo aupó al poder.

Un memorando de 29 páginas que ha de aprobarse para obtener acceso a un nuevo programa de rescate de tres años. Se estima que el volumen total del rescate puede alcanzar unos 85.000 millones de euros.

Según el acuerdo, Atenas se compromete a dar “pasos irreversibles” para octubre de 2015 que culminarán con el operador de la red eléctrica ADMIE. En cuanto a los puertos y aeropuertos, las autoridades griegas se han comprometido a privatizarlos “en las condiciones actuales”.

El licitador, previsiblemente, la compañía alemana Fraport, que fue nombrada como el licitador preferido en un acuerdo para operar 14 aeropuertos regionales en Grecia antes de la llegada de Alexis Tsipras al poder.

Con las privatizaciones se recaudarán fondos para pagar la deuda y el tercer rescate

El economista Adrián Zelaia asegura a Reuters que estas privatizaciones suponen un control sin precedentes de la economía de Grecia por parte de los acreedores. “Este tipo de medidas difícilmente pueden calificarse como reformas”, ha expresado Zelaia. En algunos casos “no se trata de reformas supuestamente dirigidas a mejorar el funcionamiento de la gestión pública en Grecia”, sino simplemente de recaudar fondos para pagar la deuda, ha precisado.