Irak: Haider al Abadi, se deshace de Al Maliki

 

El primer ministro de Irak, Haider al Abadi, ha anunciado este domingo una remodelación de Gobierno que pasa por suprimir altos cargos y limitar sus salarios, marcando así el inicio de una campaña anticorrupción con la que pretende recuperar la credibilidad de las instituciones iraquíes.

Al Abadi ha difundido por las redes sociales un comunicado en el que, haciendo uso de sus facultades como primer ministro y «en busca del interés público», da a conocer una serie de cambios en el gabinete y en su política.

Al Abadi surprime la vicepresidencia de la república de Irak

El más significativo es la supresión inmediata de los cargos de vicepresidente de la República y presidente del Consejo de Ministros para agilizar la toma de decisiones en el seno del Ejecutivo, lo que implica reforzar el papel de Al Abadi.

Además, pretende reducir los mandatos de todos los cargos públicos, una medida que afectará desde los miembros del Gobierno hasta las autoridades locales, así como reducir su remuneración eliminando las «asignaciones especiales».

Al Abadi también ha planteado una reforma en la selección del funcionariado que supone priorizar los criterios de excelencia en la formación y de proporcionalidad para que todas las comunidades religiosas y étnicas estén debidamente representadas.

El primer ministro ha abogado igualmente por «abrir los casos del presente y del pasado sobre corrupción» y por formar jueces y fiscales especializados para garantizar «la mayor imparcialidad» en estas investigaciones.

Por último, en el contexto de la guerra que Irak está librando contra el Estado Islámico, que controla amplias zonas en el norte del país, Al Abadi ha propuesto transferir cualquier superávit público a las arcas de los ministerios de Interior y Defensa.

Para que entre en vigor, este paquete de medidas debe recibir el visto bueno del actual Consejo de Ministros y del Parlamento.