Presunto asesino en serie muere a manos de una prostituta

Iba dispuesto a añadir una nueva víctima a su carrera criminal, pero no contaba con este final: acabar muerto de un disparo de su propia pistola. Neal Falls, presunto asesino en serie, contrató por internet los servicios de una prostituta en Charleston (EE UU).

Acordó un precio y un lugar para el servicio, el domicilio de la mujer. A los pocos minutos de llegar al domicilio, Falls, un norteamericano caucásico de 45 años nacido en Obregon, sacó un revólver y una soga con la que pretendía asesinar a la prostituta, según relato ella misma a la policía. «Me di cuenta de que ya había hecho algo porque me dijo que iba a ir a la cárcel por mucho tiempo. Supe que me iba a matar».

Entonces comenzó un forcejeo entre ambos que terminó con un disparo que mató a Falls. La prostituta, por su parte, acabó con un hombro dislocado y una vértebra rota. Llamada a la policía, la sorpresa saltó cuando los agentes comenzaron a investigar la casa de Falls.

Tenía en su bolsillo una lista de posibles víctimas, también prostitutas

En su registro aparecieron todo tipo de armas como cuchillos, esposas y una pala. A su vez, también les sobresaltó que en uno de los bolsillos del cadáver apareciera una lista con otras 10 prostitutas aún vivas. Todo ello hizo sospechar a las autoridades que el sujeto pensaba cometer varios asesinatos en un futuro.

A partir de ahí, la policía investiga para saber si el intento de asesinato en Charleston pudiera estar relcionado con una serie de desapariciones y homicidios sucedidos entre 2000 y 2008 en Ohio, Nevada y otra veintena de estados.

«Por el hecho de que tuviera 45 años, usara esas herramientas, y pretendiera cometer un crimen tan organizado y violento, es poco probable que fuera su primer crimen», ha explicado el teniente de policía de Charleston, Steve Cooper.

Según las autoridades, Falls rentó una habitación en Henderson, Nevada, de 2000 a 2008. Durante ese lapso, cuatro prostitutas desaparecieron. Los cuerpos desmembrados de las tres fueron hallados a lo largo de carreteras.