Palmer reconoce haber matado a Cecil, pero defiende que la caza fue legal

Sr. Walter Palmer reconoce ser el autor de la muerte del león Cecil en una cacería en Zimbabwe.

A través de un comunicado el dentista defiende su inocencia y afirma que la caza fue legal y que no sabía que el animal al que disparó era Cecil, un ejemplar protegido.

Las autoridades de Zimbabwe acusan tanto al dentista Walter Palmer como a los propietarios de la zona de caza de no tener permiso para justificar la muerte del león y por tanto son «responsables de un acto de caza ilegal».

Sr. Palmer ha declarado en el periódico The Star Tribune que «no tenía ni idea de que el león que maté era un conocido león de la zona. Confié en la experiencia de mis guías profesionales para asegurarme de que estaba realizando una caza totalmente legal». «Lamento profundamente que la actividad de la caza que es una actividad que me fascina, resultará un problema legal y supusiera la muerte del león Cecil».

Una declaración de inocencia que contrasta con la acusación de Jhonny Rodrigues, presidente del Grupo de Conservación de Zimbabwe, afirma que los cazadores ataron a un animal muerto como cebo para que Cecil saliera del parque natural donde se encontraba protegido. El león fue hallado muerto 40 horas después, abatido con una pistola.

Cecil fue decapitado, después de que sus cazadores tratarán de destruir el collar que el animal llevaba y que tenía en su interior un dispositivo de rastreo, pero no pudieron, agregó Rodrigues

El caso sigue polarizando a la opinión pública, los vecinos del dentista en Minnesota se muestran escandalizados de como su nuevo y famoso vecino haya podido cometer un acto de barbarie. Los vecinos para demostrar su solidaridad con el león y su repulsa por la afición a la caza han colocado unos peluches frente a la puerta de la clínica dental de Walter Palmer como símbolo de protesta.