¡Viva la abuela!

Esta simpática abuelita de Londonderry (Irlanda) le pegó un buen susto a todo el mundo al escaparse de la residencia de ancianos en la que estaba, pero todo se aclaró cuando volvió. La abuela se había marchado para hacerse su primer tatuaje, ¡Para que aprendan los que aún tienen prejuicios con la tinta en la piel!