Miedo o vergüenza, frenos para denunciar la violencia de género

Las mujeres que son víctimas de violencia de género no denuncian a sus agresores por diversos miedos, por la vergüenza que puede provocar el reconocer situaciones que han tolerado y el no querer perjudicar al agresor, según las conclusiones del estudio ‘Sobre la inhibición a denunciar de las víctimas de violencia de género’ elaborado por la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género .

Las mujeres no denuncian a sus agresores principalmente por diversos miedos (al maltratador y sus reacciones, a no ser creídas, a perder a sus hijos o no tener medios para salir adelante, entre otros), así como por la vergüenza que puede provocar el reconocer situaciones que se han tolerado, junto con el hecho de no querer perjudicar al agresor y evitar las repercusiones negativas que una denuncia pueda tener en su estatus social y laboral.

Este trabajo, cuyas conclusiones coinciden en gran medida con las obtenidas en la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer de este pasado marzo, se ha emprendido con el objetivo de “profundizar en el conocimiento de los motivos que impiden a las mujeres víctimas de violencia de género denunciar su situación de malos tratos y utilizar los recursos puestos a su disposición por las administraciones para su protección”.

2 de cada 10 víctimas de violencia de género cursan una denuncia

En concreto, los resultados de la Macroencuesta revelan que el 86,67% de las mujeres que han sufrido violencia de su pareja o expareja han acudido a la policía o al juzgado, a algún servicio de ayuda o han contado su situación a alguien del entorno. No obstante, sólo el 28,6% de las víctimas de esta lacra han denunciado.

Según la experta en violencia de género, criminóloga y psicóloga forense Pilar Menchón, las conclusiones del estudio son “orientativas” a la hora de abordar el problema de la violencia machista, ya que la selección de la muestra no se hizo a nivel estadístico.