Si tienes depresión, tu móvil lo sabe

La depresión es un trastorno mental que afecta a más de 350 millones de personas en el mundo. Se trata de un problema de salud que se puede convertir en algo serio, sobre todo cuando es de larga duración. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), la depresión, puede causar grandes alteraciones en las actividades laborales, escolares y familiares. El peor final de esta enfermedad es el suicidio y es la causa de muerto de casi un millón de personas al año.

La detección de este trastorno mental podría ser más fácil en el futuro gracias a la tecnología móvil. De hecho, ya supone una herramienta útil para muchas áreas sanitarias, como la motorización de tratamientos, ejercicio físico y dietas, también sirve incluso de apoyo en el cuidado en patologías crónicas.

La Escuela de Medicina de la Universidad Northwestern, en Evanston, Illinois, Estados Unidos, demuestra que la depresión puede ser detectada por el teléfono móvil gracias a los datos del sensor mediante el seguimiento d ella cantidad de minutos que utiliza el teléfono y sus ubicaciones.

Cuanto más utilice una persona el teléfono más posibilidades tiene de tener depresión, según está investigación. El promedio de uso diario del móvil de una persona deprimida ronda los 68 minutos al día, mientras que las personas que no lo están usan el móvil una media de 17 minutos al día.

Con respecto a la ubicación, si el móvil indica que la persona pasa la mayor parte del tiempo encerrada en casa también incida depresión. Lo mismo ocurre si no sale de viaje en todo el año. Tener un horario menos regular, salir de casa e ir al trabajo en diferentes momentos del día, también es signo de depresión.

Con estos datos del sensor del teléfono, los científicos pudieron determinar a personas con síntomas depresivos en un 87 por ciento de exactitud.

   “La importancia es que puede detectarse si una persona tiene síntomas depresivos y la gravedad de los síntomas sin preguntarle ninguna cuestión”, afirma el autor principal David Mohr, director del Centro de Tecnologías de Intervención del Comportamiento en la Escuela de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern. “Ahora tenemos una medida objetiva de la conducta relacionada con la depresión y la estamos detectando pasivamente. Los teléfonos pueden proporcionar datos discretamente y sin ningún esfuerzo por parte del usuario”, agrega.

Usar la tecnología móvil para determinar si una persona se encuentra en un estado de depresión es más fiable que las respuestas de las personas. Las respuestas pueden ser aprendidas y, a menudo no son confiables, según el coautor Sohrob Saeb, científico de computación en medicina preventiva en Feinberg.

 “Los datos que mostraron que las personas deprimidas tienden a no ir a muchos lugares reflejan la pérdida de motivación que se ve en la depresión”, explica Mohr, que es psicólogo clínico y profesor de Medicina Preventiva en Feinberg. “Cuando las personas están deprimidas, tienden a retirarse y no poseen la motivación o energía para salir y hacer cosas”, añade.

   Para determinar la relación entre el uso del teléfono y la ubicación geográfica y la depresión, los sujetos completaron un cuestionario estandarizado de medición de la depresión muy utilizado, el PHQ-9, al inicio del estudio de dos semanas. El PHQ-9 pregunta acerca de los síntomas que se utilizan para diagnosticar la depresión, como tristeza, pérdida de placer, desesperanza, alteraciones en el sueño y el apetito y la dificultad para concentrarse.

  Entonces, Saeb desarrolló algoritmos mediante los datos del GPS y el uso del teléfono recogidos en el móvil, y correlacionó los resultados del GPS y los algoritmos de uso del teléfono con los resultados de las pruebas de depresión de los sujetos. De los participantes, 14 no tenían signos de depresión y 14 presentaban síntomas que iban desde depresión leve a severa.

   El objetivo de la investigación era detectar pasivamente la depresión y los diferentes niveles de los estados emocionales relacionados con la depresión, relata Saeb. Estos científicos estudiarán en el futuro si las personas que cambian esos comportamientos vinculados a la depresión mejoran su estado de ánimo.   

 “Vamos a ver si podemos reducir los síntomas de la depresión, alentando a la gente a visitar más lugares durante todo el día, teniendo una rutina más normal, pasando más tiempo en una variedad de lugares o reduciendo el uso del teléfono móvil”, concluye Saeb.