Live Aid: 30 años después

Fue el 13 de julio de 1985. Quien les escribe contaba con tres días de vida, y creció con los ecos de aquel concierto resonando en su cabecita. El visionado años después de aquel concierto ha marcado mi abanico musical, porque aquello no fue para menos, porque todo el mundo estuvo allí. Hablamos de aquel maratón que se dio a la vez en Filadelfia (J.F.K Stadium) y Londres (Wembley), aquel magnifico Live Aid que después, ha tratado de volverse a hacer, pero nunca ha podido ser igual. Jamás se podrá igualar aquel cartel.

El concierto lo organizó Sir Bob Geldof, muy concienciado por aquel entonces con la hambruna africana, ya en las navidades de 1984 se lanzó aquel Do they know it’s Christmast time?, de escasa calidad musical, pero de enorme repercusión por la talla de los artistas que en el participaron.

Volviendo a aquel 13 de julio, en Londres estaban hasta Diana y Carlos con sus pequeños, y un  despliegue de presentadores que incluyó al mismísimo Jack Nicholson.

Como os decía, estaban todos: U2, Queen, Adam Ant, Spandau Ballet, Maddona, Sting, Status Quo, The Who, Led Zeppelin, Judas Priest, Scorpions, Paul McCartney, Phill Collins (¡estuvo en los dos escenarios!), el enorme Duque Blanco Bowie, y muchos muchos más. Todos dejaron actuaciones para el recuerdo, para bien o para mal.

Este concierto terminó de ser la plataforma para un grupo irlandés que se había formado en los pasillos de la escuela Mount Temple de Dublín, cuando uno tras otro fueron respondiendo al anuncio que un muchacho rubio llamado Larry había colgado en el tablón de anuncios de la citada escuela. No se le daba mal trastear con la batería y decidió montar unas audiciones en el garaje de su casa para formar un grupo, el resto es historia.  En esta actuación de U2 en la que el siempre potente a nivel vocal, Bono, al menos en aquellos tiempos (25 añitos tenía el angelito), no hizo gala de ello precisamente, se logró una comunión total con el público cuando comenzó a entonar Sunday Bloody Sunday, y que se terminó de materializar con Bad, momento en el que a una joven de la primera fila le empezó a dar un parraque y Bono la rescató, la sacó al escenario, la besó y la muchacha no murió allí mismo de milagro. De hecho, estaba previsto que U2 tocaran un tercer tema, pero con todo el jaleo de la chiquilla se les acabó el tiempo. Es algo que hemos visto a Bono hacer muy a menudo, sacar a una joven al borde del colapso, plantarle un morreo y echarse unos bailes con ella. Otro dato, es de las pocas actuaciones en las que recordamos a The Edge sin sombrero.

Otra de las actuaciones más destacadas fue la de Queen, que estaban más que consagrados pero que estaban un poco de bajón en aquellos momentos. Freddy Mercury estuvo esplendoroso, manejando al público, controlando su portentosa voz y regalando al respetable sus mejores gorgoritos. Es más que probable que ya estuviera enfermo, pero en aquel momento la enfermedad no había hecho mella en él y era puro espectáculo. Su despliegue físico fue apoteósico, para su nivel vocal se me escapan los calificativos.

Otra actuación que se esperaba con ardor era la de los Led Zeppelin y fue un desastre. Jimmy Page confesaría años después que iba de heroína hasta las cejas y dejó a todos con un pésimo sabor de boca. En la batería, Phill Collins, por el que no siento una espectacular devoción, pero cuyo único delito aquella noche fue quizá, no ser John Bonham. Fríos, fríos y gélidos se quedaron los nostálgicos y los mitómanos, los que ansiaban ver a este grupo mítico que tanto ha hecho por el Rock and Roll y que se quedó en un sucedáneo de sí mismo en tan importante cita.

Los demás, cumplieron con el cometido, los Spandau y los Durán hicieron las delicias de las que entonces eran las “believers” de la época, que además estaban enfrentadas. Entonces, se era de Simon o se era de Tony…Madonna hizo de Madonna, esta es la historia de la gran diva de nuestro tiempo, no ha sabido cantar en su puñetera vida pero ahí está y que Dios salve a la Reina, no hay nadie como ella ni lo habrá, dejaos de Gagas, de Perrys  y de Rihannas…

Si se tiene ocasión, es vital para cualquier formación musical ver este concierto, respresentación máxima del panorama musical de una época que marcó en todos los sentidos. Apoteósico el momento final con todos cantando el afamado Do they Know it’s Christmast time (Wembley) y el We are the world, we are the childreeeeeen (Filadelfia) , perdón, no puedo citar el título sin cantar.