El Papa ante un millón de personas en Paraguay

El Papa ha definido la Iglesia como “la casa de la hospitalidad” y ha dicho que la “palabra clave” en la espiritualidad cristiana es la “hospitalidad”, durante la multitudinaria misa que ha celebrado en el parque Ñu Guazú en Paraguay.

En la misa –la última de su periplo en América Latina– había más de un millón de personas y Francisco ha manifestado que las “heridas se pueden curar en un hogar donde uno se pueda sentir recibido”.

A la cita con el Papa ha acudido la presidenta de Argentina Cristina Fernández de Kisnher y han sido dispuestos sectores preferentes para mandatarios, diplomáticos, invitados especiales, nativos y personas con discapacidad.

El Papa pide hospitalidad con el hambriento, el desnudo, el sediento, el forastero, el enfermo, el preso, el leproso, el paralítico…

El Papa ha reivindicado la “hospitalidad” con “el hambriento, el sediento, el forastero, el desnudo, el enfermo, el preso, el leproso, el paralítico” como la única actitud posible para los cristianos. En este sentido, ha pedido a los fieles que tengan hospitalidad “con el que no piensa como nosotros, con el que no tiene fe o la ha perdido, hospitalidad con el perseguido, con desempleado”.

“Hospitalidad con las culturas diferentes. Hospitalidad con el pecador. Tantas veces nos olvidamos de que hay un mal que precede a nuestros pecados”, ha reseñado el Papa en este sentido.

Por otro lado, el Papa ha resaltado que la “Iglesia es Madre, como María” y ha dicho que en ella hay “un modelo”. “Alojar, como María, que no se adueño de la Palabra de Dios”, ha añadido.

Así, el Pontífice argentino ha llamado a “pasar de la lógica del dominio, del aplastar, del manipular, a la lógica del acoger, recibir, cuidar”. Para Francisco, “cristiano es aquello que aprendió a hospedar”.

Por último, el Papa ha criticado la “soledad” como “un mal que, poco a poco, va haciendo nido en el corazón y ‘comiendo’ la vitalidad”.