Adiós a Zabludovsky, la voz tranquila de México

“Llevar una carrera pulcra consiste en levantarse temprano todos los días, disciplina y tener a alguien que me apoye y me ayude, como Sarita, mi esposa”. “No dejen la profesión, es la mejor del mundo, y prepárense porque, cada vez, se tiene más acceso a la fuente de la cultura y necesitamos estar a la altura de nuestro público”.

Dos frases para recordar al maestro de medios méxicano, dos frases que hablan de su caracter, ordenado y tranquilo, y de su pasión: el periodismo. Jacobo Zabludovsky presentó durante 27 años los informativos méxicanos sin perder un ápice de incisión. En 2000 dejó la televisión para continuar narrando historias posibles e imposibles en la radio, y nos ha dejado a los 87 años sin haberse permitido la jubilación.

Zabludovsky y el terremoto de 1985

Se ha ido el hombre capaz de contar con el pulso férreo de un neurocirujano, cómo una ciudad entera se derrumbaba, literalmente. Su crónica del terremoto que el 19 de septiembre de 1985 redujo Ciudad de México a escombros, ha sido, es  y será recordada por el país por los siglos de los siglos, siempre será un ejemplo de periodismo en estado puro, de profesionalidad incomparable.  “Estoy llegando a mi casa de trabajo, donde he pasado más tiempo que en mi propia casa, y está totalmente destruida. Sólo espero que mis compañeros, mis hermanos de labor, estén todos bien.”  Así hablaba Zabludovsky de aquel episodio, dotando, como tan bien sabía hacer, de dimensión humana a la tragedia, sin renunciar al rigor.

Publicó varios libros, a destacar  La libertad y la responsabilidad en la radio y la televisión mexicanas (1967) y Los grandes del siglo XX (1998).

Además, recibió, no uno, sino dos grados  de doctor honoris causa, por la Universidad De Bar Illan, en Israel y la Universidad Hebrea de Jerusalén. Fue galardonado a nivel internacional, en sus estanterías podía lucir dos premios Ondas y un premio Ondas de Oro, de Radio Barcelona.

Maestro de generaciones, voz incansable y por encima de todo, periodista.