Tsipras afronta su primera crisis en Grecia

Miles de manifestantes tomaron a lo largo de la noche de ayer las calles de Atenas. Protestaban por el paquete de medidas que Tsipras llevó a ayer a la reunión del Eurogrupo para alcanzar un acuerdo sobre el rescate a Grecia. Unas medidas que incluyen el aumento de la jubilación a los 67 años y subidas en el IVA.

La manifestación estaba centrada en un tema único: el rechazo de las políticas de austeridad impuestas a Grecia por la ‘troika’ comunitaria. Los manifestantes han salido con pancartas que han denunciado el “chantaje” que a su juicio la Unión Europea está sometiendo al país. “Este país no está en venta ni puede ser chantajeado” o “Venceremos”.

El pueblo griego sale a manifestarse a la calle, después de que la Eurozona y el Gobierno heleno no llegarán a un acuerdo. Las negociaciones previstas para hoy auguran un cierre de consenso, en el que se dilucidan más recortes sobre la ciudadanía griega.

Syriza afronta sus primeros conflictos internos

El Estado heleno continúa sin fondos en sus arcas y sufriendo salida de capitales que en esta última semana ha ascendido a 3.000 millones de euros.

Grecia insiste en que el acuerdo con las instituciones debe incluir la reestructuración de la deuda y la flexibilización fiscal. El jueves se celebrará una nueva ronda en búsqueda de una solución a la crisis griega.

El día 30 de este mes de junio se acaba el plazo de la segunda prórroga del rescate del país y ese día Atenas deberá ingresar un pago de 1.600 millones de euros al Fondo Monetario Internacional.