El crecimiento del patrimonio de Cristina Kirchner escandaliza a Argentina

La fortuna de la presidenta de Argentina, Cristina Kirchner, en el ojo del huracán otra vez. El miércoles se hizo pública su declaración patrimonial donde se observa que ha aumentado un 16% en un año. Cristina Kirchner dice tener bienes por una valor de 64,5 millones de pesos -unos seis millones y medio de euros- frente a los 40 declarados el año pasado.

Según los datos hechos públicos por la oficina anticorrupción argentina, sus depósitos a plazo fijo se incrementaron a lo largo de 2014 en algo más de ocho milones de pesos -pasaron de 23 millones de pesos a 31- lo que le reportó unos intereses de cerca de 6 millones. El resto de su incremento patromonial, según la declaración obedece a ganancias con sus acciones.

El patrimonio de la presidenta se completa con 26 propiedades diseminadas por todo el país entre pisos, locales y terrenos rurales, acciones en tres sociedades, Los Sauces SA, Hotesur  y CO.MA. SA  y un automóvil marca Honda, modelo CRV EXL, del año 2009.

Este incremento patrimonial ha vuelto a abrir en Argentina el debate sobre el patrimonio de los Kirchner, que poco antes de llegar a la casa Rosada en 2003 no llegaba a los dos millones de pesos y que a día de hoy se ha multiplicado por 32 pasando a los 64,5 millones declarados.

 

La sombra del enriquecimiento ilícito persigue a la presidenta

A lo largo de sus dos mandatos, se han presentando ante los tribunales tres denuncias por supuesto enriquecimiento ilícito. Tres causas que finalmente los tribunales dieron carpetazo sin que Cristina Fernández de Kirchner tuviera que responder.

La lupa judicial sobre su patrimonio tienen el mismo denominador, el crecimiento supuestamente desmedido mientras estaban en el poder. La primera abarcaba los periodos 2005-2007 y la segunda entre 2008-2009. La tercera, por una denuncia por las joyas que portaba habitualmente Cristina y no compadecían con su ‘nivel de renta’.

Un patrimonio que medios argentinos cifran en 10.000 mil millones, muy lejos de los 64,5 declarados y que apuntan a operaciones de lavado de dinero -comisiones por concesiones de obras públicas- a través de sus sociedades hoteleras.

La presidenta argentina, no ha querido pronunciarse públicamente sobre este asunto.