Por qué son necesarias las vacunas infantiles

El contagio de difteria de un niño de 6 años en Olot (Girona) ha reabierto la guerra entre pro y antivacunas. Asociaciones de Pediatras, Sociedades de Virología y los propios CDCs americanos (Centros Oficales para el Control y Prevención de Enfermedades) no tienen duda: las vacunas es la mejor protección y defensa de los niños. Y no hay que olvidar que ante la vacunación infantil no se aborda un problema de conciencia de los padres sino un asunto de los derechos de los menores: su derecho a la Salud.

 

Vacunar es una barrera eficaz a 14 enfermedades mortales que afectan a los niños

En su página oficial, los CDC norteamericanos arrancan con un argumento estadístico: vacunar a los menores es una «defensa poderosa, segura y de comprobada eficacia. Reducir y eliminar las enfermedades que pueden prevenirse con las vacunas es uno de los mayores logros en la historia de la salud pública».

La vacunación proporciona una inmunidad entre el 90% y 100% según los datos estadísticos recogidos por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos. Lo que se traduce, según este Departamento, en que se salvan 33.000 vidas al año y se previenen 14 millones de casos de enfermedad.

Los programas de vacunación infantil en todos los países desarrollados previenen contra la Difteria, enfermedad por Hib,  la Hepatitis A y B, la Influenza (gripe), las Paperas,  enfermedad Neumocócica, Poliomielitis, Sarampión, Rubeola, Tetanos, Tosferina,Rotavirus y Varicela.

La vacunación infantil ha reducido la incidencia de casos de Hepatitis B en un 90%, de Varicela en un 84% y se disminuido en un 78% los casos de neumococo infantil.

 

Los virus y bacterias no entienden de fronteras

Aunque muchas de las enfermedades que previenen las vacunas tienen una incidencia residual en los países desarrollados y muchos padres no son conscientes de los efectos devastadores provocados por estos virus en el pasado, lo cierto es que todavía son endémicas en otras zonas menos desarrolladas y que se pueden propagar fruto de los flujos y movimientos migratorios.

Un ejemplo claro es el sarampión, una enfermedad que ha registrado un importante repunte de casos en países como EE UU o Alemania. La mayoría de los casos de sarampión en los Estados Unidos se han producido en personas que no fueron vacunadas o de quienes no se sabe si recibieron la vacuna.

 

Las vacunas proporcionan calidad de vida a los niños

Cumplir con los calendarios de vacunación infantil evitan el paso por el hospital, es decir ser tratados por un problema grave. Según un estudio de la American Journal of Managed Care, los pequeños menores de 5 años  que no estaban al día en su cartilla de vacunación tuvieron hasta el doble de riesgo de ser hospitalizados que aquellos que sí.

Así mismo, la vacuna no solo protege frente a una determinada enfermedad, es una prevención a las secuelas que estas enfermedades pueden provocar, como discapacidades duraderas.

 

Las vacunas protegen no solo al niño, también a su entorno

Vacunar  ayuda a proteger a las demás personas que se relacionan con el menor y evita que se propague una enfermedad. Los CDC americanos ponen el acento en que la vacunación infantil protege «a las demás personas de la comunidad, como el vecino que tiene cáncer y no puede recibir ciertas vacunas o el bebé recién nacido de su mejor amiga que es demasiado pequeño para tener todas las vacunas. Decidir proteger a su hijo con vacunas es una decisión que también protegerá a su familia, sus amigos y vecinos».

 

Las vacunas son la opción segura y de comprobada eficacia

Una vacuna ha de pasar numerosos filtros antes de ser aprobada e incorporada al Sistema de Salud Nacional del país. Científicos y profesionales médicos evalúan toda la información de la vacuna para determinar su seguridad y eficacia que es actualizada de manera periódica.

Así mismo, estos comités evalúan que todos los niños puedan vacunarse de manera segura y establecen un pormenorizado protocolo ante los casos, como por ejemplo alergias o niños con el sistema inmunológico especialmente debilitados, donde no es recomendable la vacunación.

Los profesionales destacan que es importante que los menores reciban todas las dosis según el calendario de vacunación recomendado.