¿Por qué Aguirre trata así a Ana Botella?

 

Por interés. Desde hace mucho tiempo la autocalificada como ‘lideresa’ actúa movida por su ambición y con el único referente de ver cumplidos sus deseos políticos, que no son otros que los de alcanzar el poder, todo el poder posible. Ella no actúa pensando en los intereses de su partido, ni siquiera en los de sus amigos – que no son pocos, como se ha visto – sino que lo hace en función exclusivamente de su conveniencia.

Por eso no duda en despreciar a su compañera Ana Botella, alcaldesa hasta el momento de la ciudad de Madrid, con el fin de acentuar la diferencia y la oportunidad que a todos los madrileños se les brinda de contar, por fin, con alguien como ella misma con el bastón de mando municipal.

Ana Botella, que además es la esposa de su presuntamente admirado por Aguirre, José María Aznar, ha sido desplazada del consistorio por la insistente voluntad de Aguirre para ocuparlo. Para ello no ha dudado en poner en tela de juicio su valor como dirigente con personalidad propia y no ha tenido reparo en dejarla en evidencia con un soberano desprecio el mismísimo día de san Isidro, patrón de la ciudad del oso y el madroño. Aunque eso haya provocado la reacción irritada de Aznar, que tuvo que salir en defensa de la gestión de Botella, y el malestar en círculos del PP.

La discreta y ponderada actitud de Ana Botella no ha merecido la consideración de la aspirante a sucesora. Así actúa Esperanza Aguirre mientras carga, al mismo tiempo, contra Podemos como foco de irradiación de todos los males que amenazan al país. Con el mismo desparpajo ha atacado a una persona respetable, de ideas contrarias, pero no por ello menos honesta: Manuela Carmena. Ha intentado escarbar en su bolsa de basura para mostrar a los madrileños sus asuntos sucios.

A veces las campañas sirven para algo más que afianzar votos, y ésta es una de ellas. Detrás del comportamiento de Aguirre, se adivina la verdad del personaje. Y no parece del agrado de una parte de su electorado que mira hacia Ciudadanos buscando el temple y la moderación verbal que a ella le falta.