El Estado Islámico, expulsado de Palmira

La batalla en Palmira termina con la vida de 315 personas

El Ejército sirio ha logrado retroceder al Estado Islámico de la ciudad de Palmira tras los avances logrados el sábado por los yihadistas. “Unidades del Ejército y las Fuerzas Armadas han lanzado este domingo operaciones militares a gran escala contra las organizaciones terroristas takfiris” o infieles, informa SANA, la agencia de noticias estatal.

“El Ejército, en colaboración con la población loca, ha eliminado los últimos grupos de terroristas del Estado Islámico en la localidad de Al Ameriyé y en las colinas que rodean la ciudad de Oalmira, en la provincia de Homs”, ha añadido.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos ha confirmado los avances de las fuerzas del presidente Bachar el Asad en Palmira, declarada patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Según ha confirmado El Obstervatorio, entre los muertos hay 123 milicianos del régimen sirio y 135 yihadistas del EI y 57 civiles, de los cuales una decena fueron degollados por extremistas.

El gobernador de Homs, provincia situada en Palmira, ha asegurado que aunque la ofensiva islamista en el norte ha sido “abortada”, no ha desaparecido la amenaza en los alrededores de la ciudad. En uno de los combates, 20 terroristas han muerto al estallar un polvorín cuando intentaban conquistar la cárcel.

La importancia de Palmira

Palmira es un enclave estratégico porque abre el acceso hacia el valle del río Éufrates, donde el Califato asienta su principal centro de poder en la ciudad de Raqqa. El régimen de El Asad, por su parte, considera Palmira su primera línea defensiva ante los ataques del Estado Islámico desde el este de Siria, donde los terroristas ocupan gran parte del territorio. Además, sirve como territorio defensivo de los campos de gas y petróleo próximos, incluidos los de Shaer, principal fuente de gas del régimen.