Día Internacional de la Enfermería en honor de Florence Nightingale

El 12 de Mayo de 1820 nacía en Italia Florence Nightingale, la que es considerada como la fundadora de la enfermería moderna. Por este motivo, se celebra el Día Internacional de la Enfermería.

 

Florence Nightingale, una niña brillante

Nacida en el núcleo de una familia de clase alta, la educación de Florence Nightingale fue impartida por su propio padre, quien le inculcó la importancia de la filosofía y los idiomas. Pero Florence realmente destacaba en los campos de la ciencia y las matemáticas, su pasión por recolectar y organizar información, que más tarde le seria de ayuda en su labor como enfermera, estaba clara desde sus primeros años.

 

Florence Nightingale escucha la llamada

En 1837 la familia Nightingale decidió realizar una serie de viajes por Europa, una costumbre muy común durante el siglo XIX, con la intención de educar y refinar tanto a Florence como a su hermana Parthenope.

Pero el carácter de Florence, extraño para la época, continuo su desarrollo. En su diario de viaje, la joven recopilaba todo tipo de información estadística, desde población a hospitales o instituciones benéficas. Haciendo valer sus intereses, Florence continuó con sus estudios de matemáticas y ciencias, pese a la desaprobación de su madre. Pero lo que realmente atormentó el núcleo familiar fue la convicción, por parte de Florence, de que Dios le había hablado y le había encomendado una misión, tal como la joven señalaba en su diario: “Dios ha hablado conmigo y me ha llamado a su servicio. Que forma ha de tomar dicho servicio es algo que la Voz no menciono”.

La proposición de matrimonio

Dada la alcurnia de Florence y su amplia educación, estaba claro que las propuestas de matrimonio no tardarían en llegar, pero Florence tenia una proposición propia. Su familia esperaba una proposición de matrimonio interesante, que permitiese a la joven ascender en la sociedad, pero la idea del matrimonio no entusiasmaba a Florence, que ya en 1844 había decidido que su vocación sería la enfermería. Con 24 años pidió acudir a Salisbury a formarse como enfermera, pero sus padres rechazaron dicha propuesta al considerarlo una profesión poco acorde con la clase social de los Naghtingale, una profesión destinada a los pobres y los sirvientes.

 

Florence Nightingale logra su objetivo

Nada podía alejar a Florence de su vocación por la enfermería y, desafiando las ordenes de sus padres, visitaba hospitales en Roma, Paris y Londres. Pero en 1850 el padre de Florence se mentalizó de que jamás podría encontrar marido para su hija y la permitió acudir a Alemania a formarse como enfermera. Dada su facilidad para la ciencia y las matemáticas, en agosto de 1853 Florence se convirtió en superintendente del hospital para mujeres en Harley Street.

La guerra de Crimea

En 1853 la guerra de Crimea estalló, y los periódicos de la época se llenaron de historias sobre las malas condiciones de los hospitales de campaña del ejercito británico. El Secretario de Estado Sidney Harbert conocía bien a Florence Nightingale y su labor en el hospital, así que le permitió ir a Turquía con otras 38 enfermeras. Cuando llego al hospital de campaña, las condiciones eran mucho peores de lo que se imaginaba y las primeras labores que realizaron fueron de limpieza, permitiendo que, por primera vez, las tropas regulares fueran tratadas con decencia y respeto.

 

Florence llega a la fama y nace Miss Smith

Cuando un retrato en el que se ve a Florence Nightingale cuidando de sus pacientes ayudándose de una lampara aparece en los periódicos, una legión de fans se aglutinan entorno a su figura. Su labor en Turquía, mejorando las condiciones de vida de los soldados rasos en los hospitales, fue elogiada tanto por la prensa como por el público, que le dedicaba poemas y estampaba su ya icónica imagen en bolsas y postales. Pero Florence no le presto atención a su fama, y cuando regresó de la guerra convertida en una heroína, utilizó el seudónimo de Miss Smith para pasar desapercibida.

Florence se pone a trabajar

Tras su regreso de la guerra, Florence Nightingale utilizó su fama como una poderosa arma para combatir las deficientes condiciones de los hospitales. Por suerte, la Reina Victoria se encontraba entre su legión de fans y permitió a Florence, junto con los matemáticos William Farr y John Sutherland, analizar los datos recogidos por el ejercito durante la guerra. El estudio que realizaron arrojó una desconcertante realidad: de las 18.000 muertes durante la guerra, 16.000 habían sido a causa de las enfermedades derivadas de las paupérrimas condiciones de los hospitales.

Florence Nightingale y el diagrama de la rosa

Con los alarmantes resultados del estudio en la mano, Florence tuvo la necesidad darlos a conocer de la manera más clara que pudiese. Fue entonces cuando decidió no valerse de las listas o las tablas que eran tradicionales en la época y optar por lo que ella llamaba un diagrama de rosa, que mostraba de una manera más clara los resultados. Este diagrama, que hoy en día es una de las bases de muchas infografías y elementos de diseño, fue reproducido por numerosos periódicos, permitiendo que la gente entendiese la necesidad de un cambio radical. El estudio de Florence Nightingale sirvió para crear una nueva concepción de la sanidad.

Florence Nightingale y sus libros

Fue en 1959 cuando Florence publicó sus dos libros más aclamados: Notas sobre enfermería y Notas sobre hospitales, un año después una escuela de enfermería se fundó en su honor. Florence continuó su trabajo durante décadas, alzando la profesión de enfermería y convirtiéndola en una carrera respetable, pero su salud se resentía. Se cree que durante la guerra de Crimea Florence contrajo brucelosis, una enfermedad que le causaba fiebres, depresión y dolor. Pero la enfermedad no alejaría a Florence de su vocación, desde su cama continuó utilizando estadísticas para mejorar el sistema sanitario británico.

 

Sanidad pública para todos

Florence era muy consciente del mundo en el que vivía y, pese a que ella si podía permitirse médicos privados para tratar su enfermedad, soñaba con una medicina a la que tuviesen acceso todos los ciudadanos. Organizó grupos de enfermeras que acudían a las zonas más necesitadas a ayudar a los pobres. Estos grupos de enfermeras, dirigidos por Florence, se convertirían en lo que es hoy en día el National Health Service, la seguridad social inglesa.

 

Florence Nightingale lleva sus ideas a India

En 1880 el conocimiento científico había avanzado mucho y, ya conocedora de las teorías sobre los virus, Florence remarcaba la necesitada de pozos y reservas de agua no contaminadas para las regiones de India. Basándose una vez más en estadísticas, Florence luchaba contra el hambre y las pésimas condiciones sanitarias que se traducían en muertes por enfermedades, que eran fácilmente tratables.

 

Florence Nightingale muere

En 1910 fallecía la que es considerada como la fundadora de la enfermería moderna, no sin antes haberse convertido en la primera mujer en recibir la Orden del Mérito. La niña que había descubierto su vocación por la enfermería se había convertido en la mujer que revolucionó Gran Bretaña con sus teorías y que alzó a la profesión a una carrera digna y muy respetada.